Neiva crece, su planeación no-chicho rodriguez

Neiva crece, su planeación no

Pese a que Neiva ha duplicado su tamaño en los últimos 20 años, ha crecido en población y con ello en demanda de servicios públicos, vivienda, movilidad y espacio público, seguimos -más de dos décadas después- con un Plan de Ordenamiento Territorial (POT) desactualizado. Mientras la ciudad cambia y su vocación económica también, la informalidad laboral crece, los retos ambientales se profundizan y la presión sobre el territorio se multiplica.

Por eso ha causado gran polémica el reciente anuncio de la administración municipal de no avanzar en la contratación de la consultoría para la actualización del POT sino hasta 2026, a pesar de que el Concejo Municipal aprobó los recursos hace más de un año.

Más preocupante aún es que, si se actúa con afán en la última mitad de su mandato, esta consultoría podría convertirse en un acto improvisado y apresurado, destinado más a cumplir un requisito que a construir una verdadera visión de ciudad. Bien dicen los abuelos “del afán solo queda el cansancio”.

Por eso, la administración debe entender que su mayor esfuerzo hoy debe concentrarse en contratar una consultoría técnica y jurídica seria, que incluya estudios base, cartografía actualizada, modelación territorial, diagnóstico ambiental, económico y de riesgo. Solo así se construye un insumo técnico robusto que aumente las probabilidades de éxito del nuevo POT.

Otro aspecto clave es que no se puede amarrar el objetivo técnico a la visión política de un solo gobierno. Este debe mantener una visión de ciudad compartida entre sectores públicos, privados, académicos y comunitarios. La actualización del POT debe ser un proyecto de ciudad, no de un alcalde.

En esa línea, esta consultoría debe convertirse en una política pública de ciudad. Debe tener una hoja de ruta clara, pública y participativa, con control social desde el inicio. Sería muy valioso que se suscriban acuerdos institucionales con el Concejo Municipal, los gremios, la academia y la ciudadanía para blindar este proceso de vaivenes políticos.

La otra advertencia es clara, una administración débil en ejecución no puede empujar a Neiva a un proceso acelerado que termine siendo un terreno fértil para presiones indebidas. Un POT construido con afán abre la puerta a presiones de cambios de uso de suelo o ampliación de áreas urbanizables sin una visión integral de ciudad.

La verdad es que esta administración ha tenido tiempo y recursos suficientes para haber avanzado en este proceso. Pero tampoco se trata de aplazar indefinidamente esta discusión, eso también tiene costos graves para el desarrollo de la ciudad y Neiva no puede darse el lujo de perder otra década planeando sin planificar.

Fuente: Diario La Nación