Espacio público, escuela de ciudadanos-chicho rodriguez

Espacio público, escuela de ciudadanos

Contar con espacios públicos seguros, dignos y sostenibles no es un lujo ni una moda urbanística. Es una necesidad fundamental para cualquier sociedad que aspire a construir identidad, progreso económico y ciudadanía.

Cuando estos espacios existen bien mantenidos y son disfrutados con dignidad, los ciudadanos se empoderan con afecto por lo común, existe responsabilidad compartida y prospera un contundente amor por la ciudad. Lo contrario, también sucede. Cuando los espacios públicos son abandonados, invadidos o mal administrados se transforman en focos de inseguridad, deterioro y exclusión.

En Neiva, la polémica sobre el deterioro de los espacios públicos ha sido motivo de creciente controversia. Este no es un problema reciente y sus causas son diversas: falta de recursos, informalidad desbordada y presencia de redes ilegales, entre otros. A ello se sumó una irresponsable práctica institucional, la entrega de muchos espacios públicos sin estrategia ni legalidad, como simple moneda de cambio para saldar compromisos personales o políticos.

Neiva, contrario a lo anterior, tiene casos que merecen ser destacados. El parque del barrio Sevilla, por ejemplo, ha logrado articular a constructores, empresarios, emprendedores, comerciantes, deportistas y gestores culturales, generando un espacio activo, sostenible y funcional. Es un modelo que demuestra que sí es posible.

¡Vale la pena! Entonces, soñar con espacios públicos bien conservados, vivos, construyendo identidad y tejido social de forma permanente ¡Claro que se puede!

La falta de recursos no puede seguir siendo la justificación. Para esto existe algo más poderoso: la voluntad política, la articulación institucional y la gestión con amor por nuestra ciudad.

Justo ahí es donde debemos abrir el debate: ¿es posible pensar en una Neiva distinta, donde el espacio público no sea un botín ni un estorbo, sino el alma viva de una ciudad que se respeta a sí misma? ¿Es posible crear una sociedad de ornato que, entienda que el paisaje urbano y su funcionalidad no son un lujo sino un derecho colectivo?

Esto, más que discursos, implica que la misma tenga un gobierno corporativo decente, honesto y serio, que promueva reglas claras, una gestión eficiente y una visión sostenida en el tiempo. Un gobierno que motive al sector privado con incentivos tributarios reales, transparentes y estratégicos, no improvisados; que lo invite a invertir no por obligación, sino por convicción.

Y, sobre todo, implica una ciudadanía que deje de ver lo público como lo ajeno y empiece a apropiarse de sus parques, sus andenes y sus plazas… como si fueran extensiones de su casa, de su historia y de su misma dignidad.

¿Seremos capaces de hacerlo?

Fuente: Diario La Nación

El Caguán peregrino-chicho rodriguez

El Caguán peregrino

A pesar de las limitaciones sociales y de infraestructura que aún enfrenta, el corregimiento de El Caguán, ubicado en el suroriente de Neiva y con más de cuatro siglos de historia, ha venido construyendo en los últimos años una nueva narrativa basada en el aprovechamiento responsable de sus fortalezas culturales, paisajísticas y religiosas.

Las veredas El Triunfo, El Chapuro y San Bartolo son ejemplo de ello. Allí, diversas expresiones de turismo se entrelazan, permitiendo que visitantes de diferentes sectores lleguen al corregimiento atraídos por su riqueza natural y su legado espiritual. Senderismo, deporte, ecología, gastronomía local y avistamiento de aves se combinan con actividades religiosas, generando una oferta integral que beneficia directamente a las comunidades.

Un símbolo central de esta vocación es el templo de San Roque, declarado Patrimonio Arquitectónico del Huila en 1992, que se ha convertido en destino de peregrinación y punto de encuentro para la fe y el desarrollo. En la actualidad, el turismo religioso en torno a San Roque no solo preserva la memoria y la fe del pueblo, sino que representa una fortaleza económica con posibilidades y resultados tangibles.

El origen de esta tradición se remonta al año 1690, cuando una epidemia de viruela diezmó a la población indígena del corregimiento. Según los relatos, en medio de esa tragedia se apareció la figura de San Roque, el santo protector contra las pestes. En esa época, el territorio pasó a llamarse “San Roque de El Caguán”.

El sábado anterior, en el marco del Jubileo de la Esperanza celebrado por la Iglesia Católica, se llevó a cabo una multitudinaria peregrinación -más de 5.000 personas- al templo de San Roque. La actividad fue organizada por la Diócesis de Neiva y liderada por el Obispo, Monseñor Marco Antonio Merchán Ladino y la administración municipal. En ella, participaron miles de feligreses, familias, sacerdotes y comunidades apostólicas, demostrando que la fe también puede convertirse en motor de unión y desarrollo.

Además del valor espiritual, este tipo de eventos podrían impulsar el progreso de El Caguán. A manera de recomendación, sugiero que los servicios de logística, alimentación, transporte, ventas de productos típicos y servicios turísticos se activen con mayor fuerza en torno a estas peregrinaciones. Es un ejemplo claro de cómo el turismo religioso debe ser visto como una vocación productiva estratégica para el corregimiento.

Resulta esencial, también, reconocer el rol de la comunidad en la organización y promoción de estas manifestaciones religiosas. Su participación activa asegura la sostenibilidad de estos eventos y abre la posibilidad de consolidar una ruta propia hacia el progreso, basada en el sentido de pertenencia y el trabajo colectivo.

Fuente: Diario La Nación

Salud el costo de la improvisación-chicho rodriguez

Salud: el costo de la improvisación

Un Estado que no garantiza un acceso digno y eficiente a la salud condena a su población -principalmente a la más vulnerable- a la precariedad y demuestra una falta de compromiso con el bienestar colectivo, afectando, a su vez, la productividad y el futuro de toda una nación.

La crisis del sistema de salud en Colombia no es nueva, es un espiral que venía creciendo constantemente como resultado de décadas de errores cometidos gobierno tras gobierno, también de corrupción e ineficiencia administrativa.

Sin embargo, es innegable que esta crisis se agravó drásticamente en los últimos tres años, especialmente en el último, debido a la reforma que por vía administrativa (intervenciones) impuso el gobierno nacional, desconociendo las advertencias o riesgos de entregar la gestión del monopolio de la salud a un Estado que históricamente ha demostrado ser un pésimo operador en este ámbito.

Hoy, todos los colombianos, sin excepción alguna, estamos pagando la factura que el presidente le pasó al Congreso por el hundimiento de su anterior reforma a la salud. Un ejemplo más de la soberbia del mandatario.

Neiva no es la excepción, lo digo con certeza. Durante mis constantes recorridos escucho innumerables testimonios ciudadanos que reflejan una profunda preocupación e incertidumbre por el colapso que empieza a tener el sistema de salud. Maestros, abuelos, estudiantes, tenderos, taxistas, trabajadores formales e informales, así lo expresan.

La falta de acceso oportuno a servicios médicos, la escasez de medicamentos y los retrasos en cirugías o procedimientos, entre otras situaciones, se han convertido en el pan de cada día para miles de ellos, sintiendo así que su derecho a la salud está siendo vulnerado sistemáticamente.

Así mismo, las consecuencias de la ‘estatización’ apresurada de la salud ya son evidentes. Los efectos ya han golpeado con fuerza a las IPS, principalmente a la red pública y a los operadores farmacéuticos. Mientras el país se debate entre narrativas explicativas de lado y lado, vemos cómo clínicas y hospitales han tenido que cerrar áreas de atención o, en casos extremos, suspender totalmente sus operaciones.

Todos coincidimos en que el sistema necesita una reforma. Pero no una reforma centralizada o impuesta de manera totalitaria, sino una construida desde el diálogo, que combata la corrupción y que garantice eficiencia con indicadores claros de calidad y servicio. Un modelo que funcione para la gente.

En las próximas semanas, el Senado discutirá el proyecto aprobado en Cámara ¡Ojalá que en esta oportunidad exista sensatez, se corrija el rumbo y prevalezca el consenso! Es la vida de millones de colombianos lo que está en juego.

Fuente: Diario La Nación

Sin conexión empresarial productiva, no habrá riqueza-chicho rodriguez

Sin conexión empresarial productiva, no habrá riqueza

Solo aquellos territorios que comprenden la urgencia de transformar sus ventajas productivas y exportadoras en valor agregado podrán aspirar a un progreso sostenible.

En este sentido, cuando las empresas, sin importar su tamaño, se articulan con el ADN productivo del territorio y con sus posibilidades en el mercado externo, el resultado es claro: inversión, empleo, ingresos y riqueza para su población.

Para el caso del Huila, no basta con producir café, cacao, pescado, caña (panela), entre otros, si no somos capaces de transformar esos productos en bienes diferenciados. La generación de bienestar social y económico solo se garantiza cuando la cadena de valor se queda y se expande en la región, no cuando se limita a ser solo proveedora de materia prima.

Tampoco basta contar con un tejido empresarial amplio; este, debe orientarse estratégicamente hacia la generación de riqueza basada en la vocación productiva y exportadora del territorio. Un ecosistema que solo intercambia bienes y servicios localmente puede volverse un circuito cerrado, limitando su crecimiento. Esto le sucede a Neiva todos los días.

Ahora, la conexión entre el tejido empresarial y la vocación productiva no depende solo de la voluntad de los empresarios o gremios. Requiere la articulación de varios actores: el sector público, con políticas que impulsen la competitividad; la academia, con formación pertinente y ajustada a las necesidades locales; y la sociedad civil, con innovación y un consumo consciente.

¡En hora buena! El reciente “Diálogo con la Bancada Parlamentaria”, convocado por la Cámara de Comercio del Huila la semana pasada, ha sido un espacio para reflexionar colectivamente sobre el rumbo de la economía regional.

Personalmente, uno de los datos que más me llamó la atención fue conocer que, a pesar de la disminución del tejido empresarial y la caída en la constitución de nuevas empresas durante 2024, el departamento del Huila cuenta con un tejido de 39.070 empresas de todos los tamaños.

La pregunta clave es ¿Qué porcentaje de ese tejido empresarial está efectivamente conectado con nuestra fortaleza productiva y exportadora? Me atrevo a decir que, al revisar detenidamente, nos sorprenderíamos, sobre todo en Neiva, donde cada día se observa un mayor desplazamiento hacia una oferta de servicios saturada y menos apuesta por el fortalecimiento productivo.

Aplaudo la iniciativa de la Cámara de Comercio. La misma, debe extenderse a la base empresarial que existe en barrios y comunas de nuestra ciudad. Este diálogo debe ser un canal para escuchar las voces de nuestros micro, pequeños y medianos empresarios y construir estrategias en medio de un escenario político complejo, lleno de tensiones y mucha incertidumbre.

Fuente: Diario La Nación

Árboles en Neiva, una crisis anunciada-chicho rodriguez

Árboles en Neiva, una crisis anunciada

La silvicultura urbana no es un asunto de simples jornadas de ornato, de reforestación, de siembra de árboles sin planificación o de videos superficiales para redes sociales. Es una disciplina clave para el desarrollo sostenible de Neiva y requiere gestión estratégica para garantizar beneficios ambientales, sociales y económicos. Un sistema arbóreo bien administrado regula la temperatura, mejora la calidad del aire y embellece el entorno.

En Neiva, la falta de planificación y la negligencia institucional han convertido a un gran porcentaje de árboles en una amenaza latente para los ciudadanos y la infraestructura urbana. La actual temporada de lluvias ha evidenciado una crisis de árboles enfermos, especies mal ubicadas y podas inadecuadas que ponen en peligro vidas y bienes. Esta situación no es un fenómeno de ahora ni una sorpresa; es el resultado de años de omisión y decisiones erradas por parte de las administraciones locales.

En 2014, cuando presidí la Secretaría de Medio Ambiente de Neiva, se realizó el primer y único inventario forestal de la ciudad. A pesar de las limitaciones presupuestales, este diagnóstico abarcó 10 rutas con una extensión de 34.6 kilómetros. Allí se evidenció la existencia de 8.839 árboles sobre andenes, separadores, parques, glorietas, entre otros. De estos, se comprobó que el 92% estaban sanos, el 6% enfermos y el 2% en estado crítico.

El dato más preocupante, en su momento, fue que el 14.5% de los árboles censados, aproximadamente 1.279, debían ser talados por diferentes riesgos o conflictos con algún tipo de infraestructura, evidenciando una falta de planificación entre urbanismo y naturaleza. Así mismo, se recomendó el plan de compensación con especies que, a criterio de los expertos, sí podían ser sembradas en dichos espacios.

La pregunta es ¿Qué se ha hecho con esta información en la última década? La respuesta es clara, muy poco. Neiva sigue sin un Manual del Arbolado Urbano, las especies inadecuadas se siguen plantando y la gestión del arbolado continúa sin criterios técnicos sólidos.

Si bien los accidentes por caída de árboles no generan estadísticas alarmantes, su frecuencia ha aumentado y las consecuencias pueden ser irreversibles. Cada árbol que cae sobre una vivienda, un vehículo o una persona no es un evento aislado, sino la consecuencia directa de una política ambiental ineficiente y la falta de voluntad política para abordar el problema de fondo.

No podemos seguir postergando soluciones. La inacción no solo compromete la seguridad de los ciudadanos, sino que también puede resultar en millonarias demandas contra el Municipio, afectando aún más unas finanzas públicas ya debilitadas. La improvisación nos ha costado demasiado.

Fuente: Diario La Nación

¿Confrontación o diplomacia-chicho rodriguez

¿Confrontación o diplomacia?

Cuando un hijo o hija regresa a casa tras haber sido víctima de maltrato ¿Qué actitud deberían tomar sus padres? ¿Rechazarlo y devolverlo al entorno donde sufrió el abuso, o, por el contrario, recibirlo inmediatamente y apoyarlo en su proceso de recuperación?

Esta última, debió ser la conducta asumida por el presidente Petro frente a los colombianos deportados por el gobierno de Estados Unidos el reciente fin de semana; no obstante, decidió de forma irresponsable devolver los aviones militares que él mismo había autorizado.

Aprovecharse del sufrimiento de los deportados y sus familias para alimentar su ego a las tres de la mañana no es aceptable, igualmente, inadecuada fue la serie de mensajes sucesivos publicados en sus redes sociales en relación con este asunto.

Para muchos, la conducta del gobernante fue considerada apropiada; sin embargo, para millones de colombianos, no lo fue. Su actitud no solo intensificó el sufrimiento de los deportados, sino que también generó un aumento del temor entre cientos de miles de personas que actualmente se encuentran en Estados Unidos.

Petro tiene una personalidad irreverente y contestaria. Le gusta confrontar y tenga la razón o no, le gusta enchiparse en su trinchera y desde allí disparar, los que él considera, sus argumentos. Sin embargo, olvida el presidente que su investidura exige serenidad y diplomacia.

Esto no se trata de sumisión. Las deportaciones en Colombia siguen un protocolo establecido entre ambos países desde hace años. Este procedimiento fue implementado por gobiernos aliados del actual presidente, como ocurrió en México durante la administración de López Obrador. En ese momento, Petro, jamás expresó protesta alguna.

No defiendo a Trump; considero que muchas de sus políticas y medidas son injustas. Sin embargo, Petro debe comprender que, para ejercer el legítimo derecho a la protesta en asuntos internacionales, existe el camino de la diplomacia y no el de las redes sociales, mucho menos la impulsividad.

Así mismo, las medidas sancionatorias implementadas por Trump durante las horas de tensión fueron desproporcionadas, poniendo en grave riesgo la competitividad de Colombia. Las repercusiones para Neiva y el Huila podrían haber sido desastrosas.

Sectores clave como el café, el pescado y el cacao, entre otros, hubiesen sido gravemente impactados. Hablamos de empresarios, campesinos, trabajadores formales e informales, así como las dinámicas productivas que sustentan nuestra región y a miles de familias en nuestro territorio.

La Cancillería, afortunadamente, ha comunicado que la crisis ha sido superada de manera temporal. De este modo, los deportados, como debió ser desde un principio, regresarán a Colombia y las sanciones económicas suspendidas.

¡Qué calentura!

Fuente: Diario La Nación

2025, jubileo esperanza-chicho rodriguez

2025, jubileo esperanza

Esta noche, a las 12:00 am, daremos la bienvenida al año 2025, proclamado como el «Jubileo de la Esperanza». En este nuevo año, valores como el respeto, la certeza y la seguridad, serán fundamentales para construir una sociedad más optimista.

Históricamente, el «Jubileo» es un período de reflexión, derivado del hebreo «Yobel», que simboliza el cuerno del cordero usado en relatos bíblicos para anunciar nuevos tiempos. Así mismo, los romanos adoptaron este concepto a través del latín “Lubilaeus”, que evoca renovación o transformación profunda.

A lo largo de este año que termina, 2024, recorrí las calles, barrios, comunas y corregimientos de Neiva; allí, tuve la oportunidad de escuchar testimonios de cientos de personas, familias y comunidades.

La narrativa de una madre que perdió a su hijo a causa del microtráfico, de un asesinato o una condena. El testimonio de una familia que sufrió la pérdida de un ser querido, resultado de una depresión que la sociedad se negó a comprender. El clamor de un emprendedor o empresario, formal o informal, que enfrentó la extorsión y que lamentablemente tuvo que cerrar su empresa o proyecto.

La historia de la señora que aún espera la entrega de su vivienda en un proyecto que nunca arrancó, y de la cual tampoco le han devuelto sus ahorros; La realidad de un profesional que se arrepiente de su carrera, ya que en Neiva no hay oportunidades laborales sin la intervención de un político, lo que lo llevó a emigrar en busca de un mejor futuro. La incertidumbre del paciente o habitante de calle frente a su tratamiento.

También escuché la voz comunitaria y gremial que pide, con justa razón, que en Neiva haya sensatez y que las cosas se hagan bien. Que las instituciones y sus representantes dejen de pelear y empiecen a articularse para sacarnos del atolladero del que aún no logramos salir.

Cada historia fue única y distinta; sin embargo, se entrelazaron de manera profunda e inesperada. A pesar de las diferencias políticas, religiosas, económicas e incluso sociales (sin aludir a los estratos), siempre hubo esperanza y la visión compartida de una ciudad que logre superar sus discrepancias y avanzar hacia al progreso.

La gratitud es uno de los sentimientos más hermosos del ser humano. Por esta razón y muchas más, deseo expresar mi agradecimiento a ustedes, estimados lectores y neivanos, así como a esta casa editorial. Sin sus relatos y espacios de conversación, siempre acompañados de un buen café, este artículo de opinión no habría sido posible y tampoco tendría sentido.

Nos reencontraremos en el 2025 ¡Les deseo un feliz año!

Fuente: Diario La Nación

Casagua, primer año-chicho rodriguez

Casagua, primer año

Entre aprendizajes, logros y equivocaciones, se completan los primeros 365 días del alcalde de Neiva, German Casagua. Su gestión ya ha recorrido el 25% de su periodo de gobierno.

En este sentido, es un acierto la recuperación de la primera categoría para el Municipio en el año 2026, según entrevista entregada por el mandatario a este periódico; al tiempo, observo con preocupación las declaraciones de su secretario de Hacienda, Óscar Iván Leiva, al afirmar que para este año (2024) el Municipio no cumplirá su meta de recaudo.

Esta situación, que ha sido recurrente en los últimos gobiernos, podría indicar una parálisis en el crecimiento económico de Neiva, en contraste con el incremento de las obligaciones adquiridas por la entidad territorial.

Por ello, los grandes interrogantes son: ¿Cómo se va a mejorar la economía de Neiva? O ¿Cuál o cuáles serán los ejes productivos para que Neiva crezca y genere progreso?

A este ritmo, los neivanos tendremos que resignarnos a vivir “al debe”, mientras se celebran discursos de austeridad que solo alcanzan para cubrir los gastos de funcionamiento. Esto, claramente, no puede considerarse progreso.

En su momento, aplaudí la restructuración del municipio, también su adhesión a la demanda que la Procuraduría instauró contra el convenio de catastro multipropósito, el inicio de la campaña “Neiva te ama”, los esfuerzos por recuperar la malla vial y algunos de los argumentos en la reforma del estatuto tributario.

No obstante, considero que el Gobierno Municipal no acierta al considerar que la única vía para aumentar el recaudo sea imponer nuevos gravámenes, como la sobretasa de seguridad, ignorando las súplicas de gremios y empresarios que pidieron no aprobarla.

Y aunque el endeudamiento es una alternativa legal, podría ser que el momento, las condiciones y la priorización “estratégica” para el crédito de $80 mil millones, representen un total retroceso para el saneamiento de las finanzas que venía efectuando la Administración Municipal.

Así mismo, lamento que el sector productivo no sea una prioridad para este gobierno, pues poca o nula es la inversión destinada para su fortalecimiento. Bien debería entender el equipo financiero de la Alcaldía que este sector es el que nutre mayoritariamente las arcas del municipio.

Es claro que el 2024 era un año trascendental para establecer las bases que impulsaran la reconstrucción de la ciudad y su proyección hacia el futuro.

Alcalde: si su propósito es recuperar a Neiva, lo invito, en esta navidad, a que escuche, reflexione y sepa interpretar la realidad del momento en el que le correspondió gobernar. Para diciembre de 2025, su gobierno, estará en la mitad del periodo.

Fuente: Diario La Nación

Autonomía territorial segura-chicho rodriguez

Autonomía territorial segura

Es justo el reclamo que durante décadas han realizado los municipios y departamentos a los diferentes gobiernos exigiendo una mayor descentralización de recursos para inversión en sus territorios.

En este sentido, actualmente se discute en el Congreso de la República un proyecto de acto legislativo para reformar el Sistema General de Participaciones ‘SGP’; sin embargo, más que brindar certeza, son muchos los interrogantes que genera.

El ‘SGP’ es uno de los sistemas de distribución de recursos del presupuesto nacional, proveniente del pago de impuestos, que permite a las entidades territoriales invertir en sectores clave como la educación, salud, agua potable, saneamiento básico, entre otros.

Actualmente la ley permite que el 24% de los ingresos corrientes de la Nación, es decir, cerca de $70.5B, sean girados por esta vía a los territorios para tales propósitos, y lo que pretende la reforma es que esa cifra sea duplicada durante los próximos 10 años.

Como el papel puede con todo, surge una pregunta ¿De dónde saldrán los recursos para financiar tal incremento sin perjudicar el marco fiscal de mediano plazo de la Nación?

Luis Fernando Mejía (director Fedesarrollo) advierte qué en lo corrido del 2024 el recaudo tributario de la Nación ha registrado caídas superiores a la época de pandemia (-31.5% para agosto); por ello advierte que no se cumplirá la meta. Esta situación -manifiesta- produjo una reducción del 20% en el presupuesto nacional, y se anticipa otra antes de finalizar el año no inferior a los $7B. En igual sentido, el déficit podría aumentar hasta los $72B y la regla fiscal será cada vez más vulnerable.

No soy experto, tampoco economista, pero como van las cosas para financiar las modificaciones del ‘SGP’ tendrán que venir 2 o 3 reformas tributarias más. No bastará con la de $20B que ya aprobaron y que no han podido recaudar, ni tampoco la mal llamada ley de financiamiento. Recuerdo como el país estalló, hace poco, por algo similar.

Un dato significativo, el departamento del Huila recibe aproximadamente el 0.1% de los recursos distribuidos por medio del ‘SGP’; Neiva, el 0.06%, y los otros 36 municipios alrededor del 0.04% ¿Lamentable cierto?

Por eso estoy de acuerdo en fortalecer los presupuestos de los territorios, pero la descentralización debe hacerse con responsabilidad. La verdadera autonomía fiscal existirá en Colombia cuando tengamos regiones más productivas que dependan de sus propios ingresos y no solo de las transferencias. Esto facilitará, incluso, la lucha contra la corrupción.

Segundilla: Que no se convierta este proyecto en la cuota inicial para abonar el terreno de las elecciones presidenciales del 2026 ¡Ojo!

Fuente: Diario La Nación