Más allá de un gol-chicho rodriguez

Más allá de un gol

Para que James haya sido seleccionado como el mejor jugador de la Copa América y hubiese logrado ser el goleador de un mundial de futbol, se requirieron miles de horas de entrenamiento previo, para que Lucho Díaz fuera un ídolo necesitó de un entrenador que le tuviera confianza, para que Lerma llegara a la Selección tuvo que hallar un equipo que creyera en él, para que Camilo Vargas se convirtiera en titular fue imperioso tener paciencia y perseverancia.

Como ellos, podría seguir mencionando cientos de ejemplos de jugadores de fútbol que hoy son estrellas del balompié, todos en común con una preparación, una historia, una escuela de fútbol, un entrenador y unos padres de familia que con amor, esfuerzo y dedicación los apoyaron y acompañaron.

Al otro lado de la historia, encontramos hoy a unos entes territoriales que con el paso del tiempo le restan importancia a las escuelas deportivas. Los ‘profes’ -como cariñosamente les decimos- deben hacer grandes esfuerzos para sostenerse y conseguir los elementos que requieren, y por si fuera poco los deportistas entrenan en condiciones difíciles o en muchos casos, ni cuentan siquiera con escenarios dignos para el deporte.

Tal es el caso que, por ejemplo, Neiva hace aproximadamente 5 años no cuenta con pista atlética, los clubes de ‘runners’ se las ingenian para poder entrenar; la Villa Olímpica lleva 6 meses sin servicio y nadie dice ni hace nada; la Liga de Gimnasia del Huila es poco lo que tiene, el deporte paralímpico se quedó sin espacios, el coliseo de voleibol no arranca y el patinódromo solo funcionó para un campeonato que en el olvidó quedó.

Más allá del triunfo -para mí lo es- de la Selección Colombia, de las alegrías y emociones que se generan en cada partido, debemos pensar en aquellos niños, jóvenes y adolescentes que no tienen la oportunidad de seguir el mismo camino de Yerry Mina, Richard Ríos, Johan Mojica o Davinson Sánchez.

Sí, es necesario fijar nuestra atención en aquellos que por falta de decisión, de gestión o de inversión gubernamental se quedan en el intento; sin olvidar los recursos del deporte que se pierden en manos de los corruptos.

Los muchachos de la Selección Colombia hoy son extraordinarios jugadores porque pasaron por un proceso en muchos casos difícil. Ser subcampeones también los hace ganadores, su rendimiento, su compromiso con ellos, con sus familias, el cuerpo técnico y todo un país es motivo de halagos y agradecimientos.

Segundilla: Hace algunos días hablaba sobre cultura ciudadana. Lo que sucedió en el Hard Rock Stadium durante la final de la copa, más allá de las falencias en la organización, es una vergüenza y ningún colombiano y/o argentino puede reírse de eso. Mal, muy mal.

Fuente: Diario La Nación

¡Pilas! No nos metamos un autogol-chicho rodriguez

¡Pilas! No nos metamos un autogol

El sueño de escuchar nuevamente retumbar a las barras y ver en sus tribunas la mancha auriverde que anima al equipo opita en el estadio Plazas Alcid, se esfuma, es la realidad.

Hace algunos días, el presidente del Club Atlético Huila, Maruan David Issa, anunció que, si el año entrante no hay un estadio digno en Neiva, el club se irá a otra ciudad.

Han pasado 8 años sin que haya a hoy un dato concreto de qué y cuánto se necesita para recuperar este escenario. Son muchas las cifras y hay más de 3 estudios técnicos que indican montos diferentes. A la falta de voluntad se suma la ligereza de propuestas electorales difíciles de cumplir a la hora de gobernar.

Independientemente de lo que es popular, tenemos que hablar de lo que es sensato y ejecutar los recursos en lo que es verdaderamente importante.  En la gestión pública se debe priorizar la inversión de recursos para atender primero las necesidades básicas insatisfechas y luego sí los otros problemas.

Soy partidario de hacer una mínima inversión en el estadio que permita que el equipo se quede en nuestra ciudad. Sin embargo, hay necesidades más urgentes. Por ejemplo, la construcción y/o mejoramiento de viviendas, de malla vial urbana y/o rural, de la primera fase de la PTAR y/o de la circunvalar de Oriente. También es necesario fortalecer nuestro sector productivo con incentivos, ciencia y tecnología para generar valor agregado y fuentes de empleo sostenibles, entre otras.

Qué tal si se retoma la idea de crear una sociedad de economía mixta donde el sector público y privado más la hinchada, se unan para la construcción de un complejo deportivo de alto nivel, que involucre un estadio de fútbol acorde a nuestra necesidad, una pista de atletismo e incluso espacios para que la población en condición de discapacidad pueda practicar diferentes disciplinas paralímpicas.

Con esto, la zona donde hoy se encuentra ubicado el estadio de futbol y áreas aledañas como el colegio Santa Librada, la villa olímpica, la Novena Brigada, entre otras, podrían ser desarrolladas mediante un plan parcial de renovación urbana que optimice las condiciones de la ciudad, que genere desarrollo y por supuesto, mejore la movilidad. Las dificultades hay que superarlas con esperanza, tenemos que dejar atrás la mente chica y pensar en grande.

Si las circunstancias se dieran, la inversión no la asumiría completamente la entidad pública, los recursos serían optimizados, la pasión del fútbol volvería a los huilenses y la economía que mueve el equipo como las que se desprenderían de la inversión pública fortalecerían a la región.

Segundilla: Que después de las fiestas no nos quede el guayabo de un estatuto tributario con más impuestos.

Fuente: Diario La Nación