El dolor no tiene ideología-chicho rodriguez

El dolor no tiene ideología

“No hacer a los demás lo que no quiero que me hagan a mi”, un mandato común en todas las religiones que no admite interpretaciones. En este mismo sentido, Kant expresó: “Antes de hacer algo, pregúntese ¿Me gustaría que todos actuaran igual en una situación parecida? Si la respuesta es no, entonces no lo haga.

Si cruzamos ambos principios y los aplicáramos en nuestra vida diaria, pensaríamos dos veces antes de actuar. Esto vale para cualquier escenario en la familia, en el barrio, en la ciudad, en Colombia y en el mundo. Cada mala acción siempre dejará heridas que difícilmente ni el tiempo ni los discursos lograrán cerrar.

Con mucha tristeza lamento el asesinato de Miguel Uribe Turbay, víctima de un atentado hace dos meses. Pienso en el dolor de sus hijos, de su esposa, de su familia y de todos aquellos que lo amaban. Ese dolor no admite etiquetas políticas ni banderas; es un dolor humano.

Ese mismo dolor lo han sentido miles de familias en nuestro país que han perdido a sus seres queridos por culpa de esta violencia absurda que no nos deja vivir en paz. Líderes sociales, campesinos, soldados, policías, estudiantes, periodistas, empresarios, políticos de izquierda, de derecha o de centro. Aquí no hay muertos buenos ni malos, todos dejan un vacío imposible de llenar.

Lo triste es que, en momentos como este, la llamada “Indignación” elimina cualquier posibilidad a la razón política de pensar con calma y buscar las verdaderas causas de lo que nos pasa como país.

Lamentablemente, lo que vendrá ahora es el uso político de esta tragedia. Unos dirán que mataron a Miguel Uribe para impedir que fuera Presidente o para silenciarlo; otros lo usarán para atacar al adversario de turno. Lo mismo ha hecho históricamente la izquierda con sus muertos, y la derecha con los suyos. La instrumentalización del dolor ajeno no conoce ideologías.

El homicidio de Miguel Uribe no obedece a la misma lógica que asesinó, en su momento, a Lara, Galán o Pizarro. Es claro que los verdaderos responsables del atroz suceso buscan un estallido que desestabilice aún más al País. Una conducta despreciable que, como tantas otras, quedará probablemente sin culpables reales.

Hoy, una vez más, nuestra propia dialéctica como sociedad se nos devuelve. Las narrativas políticas cambiarán de manos y los acusados de ayer serán los denunciantes de hoy, y así, el ciclo seguirá repitiéndose como si no hubiéramos aprendido nada.

La verdadera reflexión que debemos hacernos es ¿Qué estamos dispuestos a hacer para romper el guion que nunca nos hemos atrevido a cambiar?

Fuente: Diario La Nación

Crece la zozobra-chicho rodriguez

Crece la zozobra

Aunque muchos amigos del Gobierno Nacional insistan en que Neiva y el Huila van bien, esto no es así, tristemente hemos regresado a una época dolorosa. Lejos estamos de la ‘Paz Total’.

Bastó recorrer las calles y hablar con la gente para darme cuenta que la zozobra crece todos los días.

Los hechos no han sido aislados, por el contrario, hacen parte de una cadena de sucesos denunciados desde diferentes sectores, gremios y comunidades.

Las alarmas sonaron hace un año cuando a través de fotografías y videos, la misma comunidad, evidenció la fuerte presencia de disidencias de las FARC en diferentes municipios del Huila. Al tiempo, empezó a conocerse el proceso de carnetización y boleteo.

Uno de los primeros gremios en sufrir el terrorismo fue el Transporte, golpeado por la quema de varios de sus vehículos en el año 2023.

Así mismo, la inacción del estado ha provocado que cientos de agricultores, ganaderos, empresarios y comerciantes, suban atemorizados a zonas montañosas; como ellos dicen, a negociar por sus vidas y las de sus familias. Desgraciadamente, Neiva y el Huila, sufren el retorno del secuestro.

Tampoco es un secreto la sociedad entre disidencias de las FARC y organizaciones criminales urbanas para controlar el gota a gota, el microtráfico y la invasión del espacio público en la ciudad, extendiendo con esto los tentáculos de la extorsión a miles de tenderos, microempresarios y trabajadores informales de nuestra ciudad, es decir, hasta el ciudadano de a pie.

Todo esto bajo la protección de un silencio cómplice desde varios estamentos de la sociedad.

Neiva, atraviesa además una difícil situación laboral; tenemos una de las tasas de informalidad más altas del País, lo cual hace que sea proclive al incremento de la violencia. Sino se actúa con determinación, el peligroso coctel que hoy se mezcla, terminará agudizando la crisis de nuestro modelo económico. La pobreza será mayor.

Por más voluntad que les asista, conozco las limitaciones normativas y operativas de los alcaldes y gobernadores en temas de orden público; sin apoyo del gobierno nacional, cualquier acción será inoperante y un total fracaso.

Por esto, con suficiente criterio e independencia, hay que recordarle al gobierno nacional que su ambigüedad, en materia de seguridad, la estamos pagando los neivanos y huilenses con secuestro, extorsión y sangre.

Más alerta debemos estar ahora, la suspensión del cese al fuego entre el Gobierno Nacional y el EMC de la FARC-EP en los departamentos de Nariño, Cauca y Valle del Cauca, replegará estas disidencias hacia territorio huilense, aumentando la zozobra y creando un clima hostil para fuertes enfrentamientos. Hay que proteger la población y reforzar la seguridad ya.

Nota: Ministro de Defensa visitó al Huila con muchos anuncios y pocos resultados.

Fuente: Diario La Nación