“Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes. Albert Einstein.”
Lamentablemente, en Neiva, el Programa de Alimentación Escolar (PAE) sigue atrapado en el mismo círculo de fracasos. Nuevas confrontaciones entre el Alcalde y algunos concejales de la ciudad revivieron una polémica que, a estas alturas, resulta cada vez más insostenible.
Mientras tanto, sin una solución concreta que cambie en realidad este panorama en el mediano plazo, más de 55.000 niños, niñas y jóvenes siguen expuestos a que cada año sus alimentos dependan del criterio personal del mandatario. Desafortunadamente, estos hechos alimentan la desconfianza y desilusión ciudadana hacia sus instituciones y gobernantes.
En este sentido, escuché los argumentos del propio Alcalde, quien defendió la contratación del programa a través de la Bolsa Mercantil, apelando a la necesidad de un proceso más ágil y de un operador con capacidad financiera y logística para evitar los errores del pasado.
Ante toda esta situación, persiste el mismo interrogante: ¿Cómo garantizar un Programa de Alimentación Escolar que sea transparente, libre de conflictos, que ofrezca alimentos de calidad, que cree empleos y genere ingresos, pero que también asegure su continuidad y sostenibilidad a largo plazo?
La respuesta, que he propuesto insistentemente, es la creación de una empresa industrial y comercial del Estado, 100% pública y de propiedad exclusiva del municipio. Esta empresa eliminaría los intermediarios y las irregularidades que hoy están contaminando la ejecución del PAE, abriendo la puerta a una gestión eficiente y libre de especulaciones.
Si el Alcalde de Neiva hubiera abordado esta propuesta con objetividad, su administración, en compañía del Concejo Municipal, podría haber avanzado en los estudios necesarios para constituir esta empresa. De haberlo hecho, Neiva ya contaría con un ‘PAE’ seguro y efectivo, tal como sucede en Rionegro, Antioquia.
Asimismo, cientos de padres y madres de familia, hoy excluidos del proceso, habrían podido acceder a empleos dignos y estables. Incluso, nuestros estudiantes no solo recibirían alimentación durante el calendario escolar, sino también en época de vacaciones, garantizando su bienestar y adecuada nutrición durante todo el año, frenando a su vez la deserción escolar que hoy tanto preocupa.
Este modelo, beneficiaría también a los pequeños productores al fortalecer la economía regional mediante un sistema de compras locales. Competiría, además, como proveedor de alimentos en el mercado, garantizando autosostenibilidad y generando recursos esenciales para el municipio.
Alcalde, aproveche esta oportunidad y en un gesto de grandeza transforme al PAE en un modelo de transparencia, eficiencia y sostenibilidad ¿Por qué seguir repitiendo los mismos errores cuando ya existen soluciones claras y viables?
Fuente: Diario La Nación
