Molino Roa, la cosecha de un sueño-chicho rodriguez

Molino Roa, la cosecha de un sueño

Cuando un proyecto empresarial se articula con la fortaleza productiva de una región, no solo garantiza su viabilidad, sino que multiplica su impacto con el desarrollo económico y social de la población que habita en ese entorno.

Esto fue justamente lo que entendieron en 1967 los hermanos Rafael, Hernando y Aníbal Roa, quienes visionaron que algunos de los municipios del norte del Huila compartían una vocación hacia el cultivo del arroz; entre ellos, Neiva, Campoalegre, Hobo, Palermo y Aipe. Desde esa comprensión, nació una de las empresas más emblemáticas del sur colombiano, Molinos Roa S.A.

Los hermanos Roa, comprendieron que cultivar arroz era apenas el primer eslabón de una cadena que tenía el potencial de generar mucho más que cosechas. Por ello, entendieron que era indispensable dar el paso hacia la industrialización del cultivo y permitir así la transformación de la materia prima, generando valor agregado y mejorando la productividad; una decisión que cambiaría para siempre la historia agroindustrial del Huila.

Fue así como, hacia 1968, los hermanos Roa decidieron construir su primer molino en el kilómetro 3 de la vía que en ese entonces conectaba a Neiva con Campoalegre, en lo que hoy conocemos como la zona industrial sur de la ciudad. Allí comenzó a operar el primer molino, con una capacidad de trilla de apenas 35 bultos por hora y menos de 20 empleos directos.

Hoy, más de medio siglo después, el Molino Roa genera solo en Neiva más de 900 empleos directos, y su presencia nacional se ha extendido con nueve plantas en todo el país, alcanzando una cifra cercana a los 1.600 empleos directos. A ello se suman más de 20.000 transportadores que mueven arroz y subproductos a lo largo del territorio nacional.

Además, producto de su actividad económica, el Molino Roa genera importantes ingresos tributarios para el municipio de Neiva. Estos recursos, que ingresan al presupuesto local, son invertidos en programas sociales, obras de infraestructura y servicios que benefician directamente a todos los neivanos.

Este ejemplo demuestra que solo los territorios que entienden la necesidad de industrializarse y transformar sus cadenas productivas pueden aspirar a un desarrollo sostenible. Apostar por el valor agregado no es una opción, es una necesidad urgente para avanzar hacia la generación de riqueza y bienestar colectivo.

Sea esta la ocasión para rendir homenaje a la memoria de Aníbal Roa Villamil. Neiva y el Huila necesitan hoy una nueva generación de empresarios que, como él, crean en el potencial de nuestra fortaleza productiva y la conviertan en motor de progreso para todos. Paz en su tumba.

Fuente: Diario La Nación

El Caguán peregrino-chicho rodriguez

El Caguán peregrino

A pesar de las limitaciones sociales y de infraestructura que aún enfrenta, el corregimiento de El Caguán, ubicado en el suroriente de Neiva y con más de cuatro siglos de historia, ha venido construyendo en los últimos años una nueva narrativa basada en el aprovechamiento responsable de sus fortalezas culturales, paisajísticas y religiosas.

Las veredas El Triunfo, El Chapuro y San Bartolo son ejemplo de ello. Allí, diversas expresiones de turismo se entrelazan, permitiendo que visitantes de diferentes sectores lleguen al corregimiento atraídos por su riqueza natural y su legado espiritual. Senderismo, deporte, ecología, gastronomía local y avistamiento de aves se combinan con actividades religiosas, generando una oferta integral que beneficia directamente a las comunidades.

Un símbolo central de esta vocación es el templo de San Roque, declarado Patrimonio Arquitectónico del Huila en 1992, que se ha convertido en destino de peregrinación y punto de encuentro para la fe y el desarrollo. En la actualidad, el turismo religioso en torno a San Roque no solo preserva la memoria y la fe del pueblo, sino que representa una fortaleza económica con posibilidades y resultados tangibles.

El origen de esta tradición se remonta al año 1690, cuando una epidemia de viruela diezmó a la población indígena del corregimiento. Según los relatos, en medio de esa tragedia se apareció la figura de San Roque, el santo protector contra las pestes. En esa época, el territorio pasó a llamarse “San Roque de El Caguán”.

El sábado anterior, en el marco del Jubileo de la Esperanza celebrado por la Iglesia Católica, se llevó a cabo una multitudinaria peregrinación -más de 5.000 personas- al templo de San Roque. La actividad fue organizada por la Diócesis de Neiva y liderada por el Obispo, Monseñor Marco Antonio Merchán Ladino y la administración municipal. En ella, participaron miles de feligreses, familias, sacerdotes y comunidades apostólicas, demostrando que la fe también puede convertirse en motor de unión y desarrollo.

Además del valor espiritual, este tipo de eventos podrían impulsar el progreso de El Caguán. A manera de recomendación, sugiero que los servicios de logística, alimentación, transporte, ventas de productos típicos y servicios turísticos se activen con mayor fuerza en torno a estas peregrinaciones. Es un ejemplo claro de cómo el turismo religioso debe ser visto como una vocación productiva estratégica para el corregimiento.

Resulta esencial, también, reconocer el rol de la comunidad en la organización y promoción de estas manifestaciones religiosas. Su participación activa asegura la sostenibilidad de estos eventos y abre la posibilidad de consolidar una ruta propia hacia el progreso, basada en el sentido de pertenencia y el trabajo colectivo.

Fuente: Diario La Nación

Salud el costo de la improvisación-chicho rodriguez

Salud: el costo de la improvisación

Un Estado que no garantiza un acceso digno y eficiente a la salud condena a su población -principalmente a la más vulnerable- a la precariedad y demuestra una falta de compromiso con el bienestar colectivo, afectando, a su vez, la productividad y el futuro de toda una nación.

La crisis del sistema de salud en Colombia no es nueva, es un espiral que venía creciendo constantemente como resultado de décadas de errores cometidos gobierno tras gobierno, también de corrupción e ineficiencia administrativa.

Sin embargo, es innegable que esta crisis se agravó drásticamente en los últimos tres años, especialmente en el último, debido a la reforma que por vía administrativa (intervenciones) impuso el gobierno nacional, desconociendo las advertencias o riesgos de entregar la gestión del monopolio de la salud a un Estado que históricamente ha demostrado ser un pésimo operador en este ámbito.

Hoy, todos los colombianos, sin excepción alguna, estamos pagando la factura que el presidente le pasó al Congreso por el hundimiento de su anterior reforma a la salud. Un ejemplo más de la soberbia del mandatario.

Neiva no es la excepción, lo digo con certeza. Durante mis constantes recorridos escucho innumerables testimonios ciudadanos que reflejan una profunda preocupación e incertidumbre por el colapso que empieza a tener el sistema de salud. Maestros, abuelos, estudiantes, tenderos, taxistas, trabajadores formales e informales, así lo expresan.

La falta de acceso oportuno a servicios médicos, la escasez de medicamentos y los retrasos en cirugías o procedimientos, entre otras situaciones, se han convertido en el pan de cada día para miles de ellos, sintiendo así que su derecho a la salud está siendo vulnerado sistemáticamente.

Así mismo, las consecuencias de la ‘estatización’ apresurada de la salud ya son evidentes. Los efectos ya han golpeado con fuerza a las IPS, principalmente a la red pública y a los operadores farmacéuticos. Mientras el país se debate entre narrativas explicativas de lado y lado, vemos cómo clínicas y hospitales han tenido que cerrar áreas de atención o, en casos extremos, suspender totalmente sus operaciones.

Todos coincidimos en que el sistema necesita una reforma. Pero no una reforma centralizada o impuesta de manera totalitaria, sino una construida desde el diálogo, que combata la corrupción y que garantice eficiencia con indicadores claros de calidad y servicio. Un modelo que funcione para la gente.

En las próximas semanas, el Senado discutirá el proyecto aprobado en Cámara ¡Ojalá que en esta oportunidad exista sensatez, se corrija el rumbo y prevalezca el consenso! Es la vida de millones de colombianos lo que está en juego.

Fuente: Diario La Nación

Sin conexión empresarial productiva, no habrá riqueza-chicho rodriguez

Sin conexión empresarial productiva, no habrá riqueza

Solo aquellos territorios que comprenden la urgencia de transformar sus ventajas productivas y exportadoras en valor agregado podrán aspirar a un progreso sostenible.

En este sentido, cuando las empresas, sin importar su tamaño, se articulan con el ADN productivo del territorio y con sus posibilidades en el mercado externo, el resultado es claro: inversión, empleo, ingresos y riqueza para su población.

Para el caso del Huila, no basta con producir café, cacao, pescado, caña (panela), entre otros, si no somos capaces de transformar esos productos en bienes diferenciados. La generación de bienestar social y económico solo se garantiza cuando la cadena de valor se queda y se expande en la región, no cuando se limita a ser solo proveedora de materia prima.

Tampoco basta contar con un tejido empresarial amplio; este, debe orientarse estratégicamente hacia la generación de riqueza basada en la vocación productiva y exportadora del territorio. Un ecosistema que solo intercambia bienes y servicios localmente puede volverse un circuito cerrado, limitando su crecimiento. Esto le sucede a Neiva todos los días.

Ahora, la conexión entre el tejido empresarial y la vocación productiva no depende solo de la voluntad de los empresarios o gremios. Requiere la articulación de varios actores: el sector público, con políticas que impulsen la competitividad; la academia, con formación pertinente y ajustada a las necesidades locales; y la sociedad civil, con innovación y un consumo consciente.

¡En hora buena! El reciente “Diálogo con la Bancada Parlamentaria”, convocado por la Cámara de Comercio del Huila la semana pasada, ha sido un espacio para reflexionar colectivamente sobre el rumbo de la economía regional.

Personalmente, uno de los datos que más me llamó la atención fue conocer que, a pesar de la disminución del tejido empresarial y la caída en la constitución de nuevas empresas durante 2024, el departamento del Huila cuenta con un tejido de 39.070 empresas de todos los tamaños.

La pregunta clave es ¿Qué porcentaje de ese tejido empresarial está efectivamente conectado con nuestra fortaleza productiva y exportadora? Me atrevo a decir que, al revisar detenidamente, nos sorprenderíamos, sobre todo en Neiva, donde cada día se observa un mayor desplazamiento hacia una oferta de servicios saturada y menos apuesta por el fortalecimiento productivo.

Aplaudo la iniciativa de la Cámara de Comercio. La misma, debe extenderse a la base empresarial que existe en barrios y comunas de nuestra ciudad. Este diálogo debe ser un canal para escuchar las voces de nuestros micro, pequeños y medianos empresarios y construir estrategias en medio de un escenario político complejo, lleno de tensiones y mucha incertidumbre.

Fuente: Diario La Nación

La indiferencia no alimenta ¡Revolcón al PAE ya!-chicho rodriguez

La indiferencia no alimenta ¡Revolcón al PAE ya!

Un niño con hambre no aprende, no juega, no sueña. La nutrición es la base sobre la cual se construyen el desarrollo físico, emocional y cognitivo de cualquier ser humano, y cuando este derecho es vulnerado, no solo hablamos de estómagos vacíos, sino también de sueños y oportunidades que se desvanecen.

Según datos del DANE, en Neiva, aproximadamente el 30% de los niños solo recibe un alimento al día. En otras palabras, miles de pequeños dependen exclusivamente del Programa de Alimentación Escolar (PAE) para su sustento diario. Sin embargo, a pesar de la urgencia de la situación, año tras año se presentan los mismos problemas.

La controversia en torno al programa no es nueva; con todo, lo verdaderamente alarmante es que nada cambie, que la polémica se normalice, que las demoras dejen de indignar y que el hambre infantil se vuelva paisaje. Neiva no puede seguir tolerando que un programa diseñado para combatir la desigualdad termine reducido a un botín electoral.

Por otro lado, el control ciudadano y político no puede reducirse a la simple queja o denuncia. Es un deber cívico que implica también aportar soluciones concretas. La crítica sin propuesta es estéril y cómoda. Neiva no necesita más discursos grandilocuentes ni promesas recicladas; necesita decisión, coherencia y ejecución.

En este sentido, tuve la oportunidad de intervenir, hace unos días, en el debate de control político citado por el Concejo de Neiva. Allí, manifesté que el PAE necesita un revolcón completo. No más paños de agua tibia, no más contratos dudosos, no más improvisación.

Así mismo, ratifiqué mi propuesta de crear una empresa industrial y comercial del Estado, de carácter totalmente público, de propiedad del municipio, que tenga a su cargo la administración y operación directa del Programa en nuestra ciudad. Esto eliminaría la tercerización a privados, generaría empleo, promovería la compra local directa a nuestros campesinos y aseguraría una alimentación continua y permanente para los niños y niñas, incluso durante los periodos vacacionales.

Las ideas, por sí solas, no transforman realidades si se quedan atrapadas en el papel, en los discursos o en videos efímeros de redes sociales. Lo verdaderamente urgente es que las conclusiones del debate y las propuestas concretas lleguen, sin intermediarios ni dilaciones, a los oídos del alcalde de Neiva.

La ciudad exige acciones contundentes. Es momento de asumir un compromiso real para cambiar el rumbo del ‘PAE’ y corregir el camino que se ha recorrido hasta ahora. No hay espacio para seguir aferrados a un modelo desgastado e ineficiente, que ya ha demostrado ser un fracaso.

Fuente: Diario La Nación

Hacia una gestión innovadora del ‘PAE’-chicho rodriguez

Hacia una gestión innovadora del ‘PAE’

Hace un año, sugerí al alcalde de Neiva la posibilidad de crear una empresa industrial y comercial del Estado, cuya propiedad fuera del municipio y que, basada en un modelo de economía circular, se encargara de la administración y operación del programa de alimentación escolar en nuestra ciudad.

La reciente visita del ministro de Educación, José Daniel Rojas, ha generado oportunidades favorables para el departamento, siempre y cuando se aprovechen de manera adecuada. El lanzamiento del programa piloto de alimentación escolar destinado a zonas rurales dispersas tendrá como pioneros distintos municipios del Huila.

Lo que hace trascendental esta iniciativa es la oportunidad de vincular directamente a los padres de familia y a las juntas de acción comunal en la implementación del programa. Esto favorecerá una relación directa en la compra, preparación y suministro de los alimentos que serán entregados en las distintas instituciones educativas.

Por otro lado, la implementación del programa tal como se concibe originalmente, representa una oportunidad para fortalecer el sistema de compras locales en el departamento del Huila. Esto es posible ya que las asociaciones de pequeños campesinos podrán ofertar sus productos directamente en sus respectivos municipios.

Desde estas líneas, y siempre fundamentando mis argumentos, he expresado opiniones críticas sobre el proceder del gobierno nacional en diversos aspectos. En esta ocasión, reconozco la voluntad de que sea nuestro departamento el pionero en esta iniciativa. Asimismo, aplaudo la gestión -en este propósito- del gobernador, Rodrigo Villalba. Corresponde ahora ejecutar correctamente estos recursos.

El municipio de Neiva cuenta con la certificación del Ministerio de Educación como operador directo del PAE. Por esto, si la alcaldía y el Consejo de la ciudad, decidieran avanzar hacia la creación de esta empresa industrial y comercial del estado, serían muchos los beneficios que se podrían lograr.

Empezando por la reducción del riesgo de corrupción y la intervención de intermediarios en el programa. Al tiempo, se generarían empleos, principalmente a padres de familia y madres cabeza de hogar, y aunque parezca imposible, se podrían suministrar las raciones durante los 365 días del año; tal como sucede en Rionegro, Antioquia. Esta sería una medida acertada para frenar la deserción escolar que hoy existe.

Así mismo, el municipio contaría con una entidad descentralizada e independiente, con recursos y con un portafolio de servicios que podría competir en el mercado de suministro de alimentos, fortaleciendo a su vez, sus propios ingresos.

Segundilla: ¡Qué maravilla el informe de la Contraloría municipal de Neiva del 2023! Muchos opinaron. Pregunto ¿Qué pasó en el 2020, 2021 y 2022, todo fue perfecto o pasó de agache?

Fuente: Diario La Nación

Lecciones de Venezuela-chicho rodriguez

Lecciones de Venezuela

Tras la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez en 1958, Venezuela estableció el llamado Pacto de Punto Fijo. Acuerdo que involucró a diversos sectores políticos, económicos y sociales, determinando una gobernabilidad que duró cerca de 40 años.

Durante este período, la cuna del Libertador adoptó un modelo económico centrado en el fortalecimiento de su sector productivo, especialmente el de hidrocarburos. Las condiciones favorables del mercado -en su momento- y la sucesión democrática del poder, propiciaron progreso y desarrollo para sus habitantes por casi cuatro décadas.

Con el paso de los años, la crisis generada por la caída de la producción y los precios del petróleo en 1989, agravada por el exceso de oferta, la baja demanda y las tensiones geopolíticas por la reunificación de Alemania y la disolución de la URSS, provocaron el aumento del precio de los combustibles en Venezuela. Situación que detonó el estallido social que hoy se conoce como el ‘Caracazo’.

Este momento coyuntural fue aprovechado por Hugo Chávez Frías, quien, gracias a sus promesas de cambio y a una profunda conexión popular, logró conquistar las calles y a los venezolanos en las elecciones presidenciales del 6 de diciembre de 1998.

Ya en el gobierno y viviendo una realidad momentánea, Chávez y sus socios, Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, afirmaron haber reducido los indicadores de pobreza gracias a la entrega de subsidios a los sectores más vulnerables. Este logro, según ellos, se sustentaba en una fuerte intervención estatal a los diferentes sectores económicos.

El tiempo dejó en evidencia el profundo error de Chávez y del actual dictador Maduro. En Venezuela, la pobreza nunca se combatió generando riqueza para el pueblo, sino destruyendo el sector productivo del país. Esta devastación económica llevó a la quiebra total, dejando incluso sin recursos al régimen para sostener los subsidios que prometieron.

Antes de morir, Chávez, junto a Maduro y Diosdado, acorralados por los embargos económicos y la crisis que ellos mismos generaron, abandonaron su discurso de promesas incumplidas. Privados del respaldo popular que alguna vez tuvieron, recurrieron a la violencia para perpetuarse en el poder. Su estrategia se cimentó en una oscura alianza conocida hoy como “El cartel de los soles”.

Contra todo y después de robarse las elecciones, Nicolás Maduro ha iniciado su tercer mandato, reconocido por un órgano electoral que él mismo creó y que también controla.

A estas alturas, es claro que para sacar al Dictador se necesitará más que marchas y protestas. Y que la riqueza económica de un territorio y su población jamás podrá alcanzarse sin la consolidación de su sector productivo.

Fuente: Diario La Nación

Navidad, fe y esperanza-chicho rodriguez

Navidad, fe y esperanza

La fe es una fuerza que nos impulsa a creer más allá de lo que nuestros ojos pueden ver; un acto de confianza soportado en la esperanza de que existe un camino y un propósito personal o colectivo que podemos alcanzar.

Para los cristianos, la fe es el fundamento de su relación con Dios, significa la posibilidad de entregarse a los designios de su sabiduría y su voluntad. También es un acto comunitario que se vive a través de la congregación y las diferentes actividades religiosas.

Con la llegada de diciembre, se aproxima la Navidad, considerada la época más hermosa del año. Aunque cada cultura ha creado sus propias celebraciones de la natividad, esta conmemora un tiempo de preparación espiritual para el nacimiento de Jesús de Nazaret.

En el año 1223, Europa occidental, el Medio Oriente y el norte de África sufrían las consecuencias derivadas de la guerra de las Cruzadas. Este conflicto, considerado como uno de los episodios más violentos de la humanidad, tuvo su origen en la disputa territorial por el control de Jerusalén y otros lugares sagrados.

En este contexto, San Francisco de Asís, conocido por su humildad y desinterés por lo material, junto a Clara de Asís, revive el nacimiento de Jesús al introducir el símbolo del pesebre en la celebración de la Navidad. Este evento ocurrió en Greccio, Italia, para promover una tregua mediante un pacto de reconciliación que regresara la paz y la esperanza a los pueblos de la región.

La geopolítica contemporánea se enfrenta a desafíos significativos, evidenciando tensiones globales que resuenan con el mensaje de justicia y liberación presente en el Magníficat, esa hermosa oración cristiana que proclamó María, madre de Jesús, durante la visita a su prima Isabel.

Hoy, la rivalidad entre potencias como Estados Unidos y China, el conflicto en Gaza, el cambio climático y el aumento de la desigualdad son cuestiones críticas que amenazan la estabilidad mundial.

Por su parte, Colombia enfrenta una profunda polarización política, económica y social que, sin duda, se intensificará en el 2025 con el arranque de las campañas para el Congreso y la Presidencia de la República.

Neiva, nuestra capital, enfrenta una grave crisis de incertidumbre. Las disputas entre sectores políticos, motivadas en su mayoría por intereses personales, ahondan la desesperanza de sus habitantes y mantienen a la ciudad sin un rumbo claro hacia donde transitar.

Que esta Navidad, inspirados por el propósito de San Francisco de Asís, nos impulse a una reflexión colectiva que fortalezca nuestra fe y confianza en la sociedad, las instituciones y nuestros gobiernos ¡Ojalá así sea!

Fuente: Diario La Nación