¡Pilas! No nos metamos un autogol-chicho rodriguez

¡Pilas! No nos metamos un autogol

El sueño de escuchar nuevamente retumbar a las barras y ver en sus tribunas la mancha auriverde que anima al equipo opita en el estadio Plazas Alcid, se esfuma, es la realidad.

Hace algunos días, el presidente del Club Atlético Huila, Maruan David Issa, anunció que, si el año entrante no hay un estadio digno en Neiva, el club se irá a otra ciudad.

Han pasado 8 años sin que haya a hoy un dato concreto de qué y cuánto se necesita para recuperar este escenario. Son muchas las cifras y hay más de 3 estudios técnicos que indican montos diferentes. A la falta de voluntad se suma la ligereza de propuestas electorales difíciles de cumplir a la hora de gobernar.

Independientemente de lo que es popular, tenemos que hablar de lo que es sensato y ejecutar los recursos en lo que es verdaderamente importante.  En la gestión pública se debe priorizar la inversión de recursos para atender primero las necesidades básicas insatisfechas y luego sí los otros problemas.

Soy partidario de hacer una mínima inversión en el estadio que permita que el equipo se quede en nuestra ciudad. Sin embargo, hay necesidades más urgentes. Por ejemplo, la construcción y/o mejoramiento de viviendas, de malla vial urbana y/o rural, de la primera fase de la PTAR y/o de la circunvalar de Oriente. También es necesario fortalecer nuestro sector productivo con incentivos, ciencia y tecnología para generar valor agregado y fuentes de empleo sostenibles, entre otras.

Qué tal si se retoma la idea de crear una sociedad de economía mixta donde el sector público y privado más la hinchada, se unan para la construcción de un complejo deportivo de alto nivel, que involucre un estadio de fútbol acorde a nuestra necesidad, una pista de atletismo e incluso espacios para que la población en condición de discapacidad pueda practicar diferentes disciplinas paralímpicas.

Con esto, la zona donde hoy se encuentra ubicado el estadio de futbol y áreas aledañas como el colegio Santa Librada, la villa olímpica, la Novena Brigada, entre otras, podrían ser desarrolladas mediante un plan parcial de renovación urbana que optimice las condiciones de la ciudad, que genere desarrollo y por supuesto, mejore la movilidad. Las dificultades hay que superarlas con esperanza, tenemos que dejar atrás la mente chica y pensar en grande.

Si las circunstancias se dieran, la inversión no la asumiría completamente la entidad pública, los recursos serían optimizados, la pasión del fútbol volvería a los huilenses y la economía que mueve el equipo como las que se desprenderían de la inversión pública fortalecerían a la región.

Segundilla: Que después de las fiestas no nos quede el guayabo de un estatuto tributario con más impuestos.

Fuente: Diario La Nación