Neiva bajo la ley de la selva-chicho rodriguez

Neiva bajo la ley de la selva

Neiva no puede ser una ciudad donde la autoridad se irrespete y desafíe. Debemos recobrar la confianza, respaldar a quienes nos protegen y entender que el respeto por la ley empieza en cada ciudadano. Defender el orden no es autoritarismo, es civismo.

En mis recorridos por las calles de nuestra ciudad, hay una frase que se repite con inquietante frecuencia: “en Neiva reina la ley de la selva”. Escucharla tantas veces, de boca de muchos, es una señal de alarma. Detrás de esas palabras se esconde algo más que frustración, la sensación de que el respeto por la ley, por la autoridad y por el orden se está desmoronando.

Cuando decimos que reina la ley de la selva, lo que realmente estamos expresando es que el miedo ha reemplazado la confianza y que la fuerza -no la razón- empieza a dictar las reglas. Es el síntoma de una sociedad donde cada quien impone su voluntad, donde ya no mandan las normas ni la justicia, sino la intimidación y el abuso.

Sin embargo, vale recordar que en la naturaleza, la llamada “ley de la selva” no significa desorden. En la selva auténtica existe equilibrio, cada especie cumple un rol y la fuerza tiene un propósito regulador, no destructivo. Es el ser humano, cuando pierde el respeto por la autoridad, quien convierte la fuerza en violencia y la convivencia en caos.

Lo vimos claramente la semana pasada, varios agentes de la Policía Nacional fueron brutalmente agredidos en un barrio del norte de Neiva por un grupo de cobradores “gota a gota” que amedrentaban a un ciudadano por no pagar una deuda. Lo más grave no fue solo la violencia, sino la indiferencia de la comunidad frente a la agresión. Ese silencio cómplice hiere la legitimidad de la autoridad y destruye el principio básico de ciudadanía, el respeto mutuo.

He advertido en repetidas ocasiones que detrás de esos prestamistas ilegales operan redes de microtráfico y lavado de activos, que usan el crédito informal como fachada para controlar territorios y personas. No son simples cobradores; son estructuras que se alimentan del miedo de los más vulnerables.

Por eso debemos decirlo sin titubeos, la Policía Nacional no es el enemigo, es la institución legítima del Estado encargada de protegernos y hacer cumplir la ley. Su función es mantener el orden y garantizar que los derechos de todos prevalezcan sobre la fuerza de unos pocos. Atacar a la Policía es atentar contra la legitimidad de la misma, contra la base de nuestra convivencia y contra la seguridad de nuestras familias.

Fuente: Diario La Nación

Que no sangre nuestra juventud-chicho rodriguez

Que no sangre nuestra juventud

¿Quién, en esta ciudad, le va a explicar a Zunilda*, una mujer humilde, honrada y trabajadora, por qué le asesinaron a tres de sus jóvenes familiares? ¿Quién aliviará su dolor, cuando ni siquiera las investigaciones ofrecen respuestas claras? Su tragedia simboliza el desamparo de múltiples familias que sufren el mismo silencio en Neiva.

La verdadera grandeza de una ciudad se mide por la forma en que protege a sus ciudadanos, en especial a sus niños y jóvenes. Sin una infancia segura, forjada en principios y valores, no puede haber ciudadanía con identidad, respeto por la vida ni mucho menos visión de progreso.

En Neiva, esta causa de ciudad, parece congelarse. Más allá de los Consejos de seguridad, el Toque de Queda para menores, el esfuerzo de la Personería y la voz de algunos dirigentes, lo que necesitamos es una investigación profunda y operaciones estructurales.

Sin embargo, mientras Neiva tiembla de miedo ante la vendetta de bandas multicrimen que usan a nuestra juventud como escudo, la llamada “Ciudad Política” prefiere esconderse y desgastarse en discusiones estériles sobre un nuevo crédito que solo aumentará la incertidumbre. Triste destino el de una juventud sacrificada en una ciudad reducida a un simple botín electoral.

Duele constatar cómo se establecen las prioridades en Neiva. La ligereza con la que se discuten los asuntos estructurales, frente al silencio con el que se enfrentan los asesinatos diarios de jóvenes, demuestra que nuestra dirigencia prefiere seguir defendiendo sus privilegios e intereses antes que proteger la vida de los jóvenes de nuestras comunas, asesinados en calles polvorientas y barrios sin oportunidades.

Lo he venido advirtiendo, el microtráfico en Neiva se transformó, se fortaleció y encontró en las redes urbanas un negocio rentable. Bandas multicrimen lo operan con la complicidad de silencios que atraviesan sectores administrativos. El fenómeno creció tanto que parece normal. Controlan el espacio público, el ‘gota a gota’, la prostitución e incluso se han infiltrado en sectores formales e informales para lavar dinero y sostener sus operaciones.

La institucionalidad no puede seguir indiferente. Lo que vivimos en las últimas semanas -con asesinatos diarios de jóvenes en varias comunas- es una clara reacomodación del crimen por el control del microtráfico. Se trata de una vendetta en curso, y si no se enfrenta con decisión, se llevará consigo a toda una generación.

Ojalá la “Ciudad Política” entienda, de una vez por todas, que esto no puede ser lo de menos. Que concentre sus energías en lo verdaderamente estructural y deje de extraviarse en incertidumbres que cada día hunden más a Neiva.

* Nombre modificado por seguridad.

Fuente: Diario La Nación

¿Quién podrá defendernos-chicho rodriguez

¿Quién podrá defendernos?

El Huila ha revivido escalofriantes períodos de violencia. Los acontecimientos ocurridos en los últimos días en los municipios de Nátaga, Tesalia, Suaza y Acevedo, entre otros, nos revelan una dura realidad, seguimos retrocediendo.

En este sentido, no me limitaré a redactar los hechos que ya han circulado durante estas semanas en los medios de comunicación. Hoy, los invito a reflexionar sobre las situaciones a las que están expuestos diariamente no solo la población y la fuerza pública sino también, los pequeños, medianos y grandes empresarios, incluso, aquellos que están en la informalidad.

Ellos, sin discriminación alguna están siendo ‘blanco’ de las diferentes disidencias que operan en esta región del país para ser extorsionados. No suficiente con eso, hoy además los chantajean para que conviertan sus negocios y empresas en centros de operación para el lavado de activos.

No se escandalicen; es una dolorosa realidad y un secreto a voces en diversas reuniones. Esta situación es bien conocida por las autoridades, a quienes insto a investigar y proteger a nuestros ciudadanos. Un llamado también al sector empresarial a no dejarse intimidar haciendo que logren, estos criminales, el objetivo de mancharlos de ilegalidad.

¿Debe haber una reacción militar frente a esto? Por supuesto que sí, además, debe ser contundente. Sin embargo, si esta no se acompaña de una sanción social contra este tipo de prácticas no habrá nada que hacer; con el tiempo, todo se normalizará e incluso, correremos el riesgo que la administración pública ceda ante estos oscuros ofrecimientos.

La guerra es un negocio, eso está claro, por eso mismo hay que rechazar todas las formas de financiación a través de la extorsión, el lavado de activos y demás actos ilegales que la fortalecen y consolidan.

Las guerrillas de hoy están lejos de representar causas o ideales populares. Hoy son grupos terroristas que tienen como objetivo el control del micro y narcotráfico, pasando por encima de la población, de la fuerza pública, del gobierno y de los derechos humanos.

El presidente Petro debería estar atendiendo estas situaciones que ya se salieron de control; la intranquilidad, zozobra y el miedo que se percibe en los municipios del Huila es el mismo de hace 20 años.

Presidente: aquí nadie está pensando en el golpe blando, aquí estamos ocupados en protegernos de los grupos armados que se han fortalecido durante su gobierno y que nos están intimidando. Reaccione por favor.

Sé que algunos lo han hecho, pero el Huila es un solo territorio. Hago un llamado a la clase parlamentaria, los invito a actuar con mayor contundencia frente al Gobierno Nacional en ese tema. Aquí no puede haber amiguismos.

Segundilla: Se viene un fuerte recorte de regalías para Neiva y el Huila. Los mandatarios deben, desde ya, estar preparados.

Fuente: Diario La Nación

Si hubiésemos escuchado a Lara-chicho rodriguez

Si hubiésemos escuchado a Lara

Hoy, con ocasión del cuadragésimo aniversario del magnicidio del exministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, resulta importante examinar cuántas generaciones no se hubieran perdido si el Estado colombiano hubiese atendido a tiempo su denuncia y lucha frontal contra el tráfico de drogas.

Cuatro décadas después, los tentáculos de este flagelo han mutado y se han fortalecido, encontrando en las redes urbanas de microtráfico uno de sus principales esquemas de financiación. Estas últimas, operadas por bandas multicrimen, muchas veces apoyadas por un silencio cómplice desde diferentes estamentos de la sociedad, incluso administrativos.

Son nuestros niños y jóvenes quienes más están expuestos al actuar delictivo de estas organizaciones, especialmente en instituciones educativas, establecimientos nocturnos y espacios públicos en general.

En los últimos años, tanto ha crecido el microtráfico en Neiva, que tristemente se ha vuelto paisaje escuchar cómo estas bandas multicrimen se apoderan ilegalmente del espacio público, controlan el ‘gota gota’, la prostitución y, por si fuera poco, se han sabido camuflar en sectores -formales e informales- como el transporte y el comercio, desde donde realizan gran porcentaje de sus operaciones.

Mucho cuidado tiene que prestarle la institucionalidad a la vendetta de la que venimos siendo testigos en nuestra ciudad en las últimas semanas, los asesinatos a diario, entre jóvenes de nuestras diferentes comunas, hablan de una reacomodación de fuerzas del crimen por el control de los corredores de microtráfico en la ciudad.

En mis constantes recorridos por los barrios de Neiva, he sentido dolor, también impotencia -al ver la tragedia- que hoy viven miles de familias, especialmente madres humildes que ven cómo una ciudad sin un futuro claro, se devora a sus hijos y con ellos, también las ilusiones de verlos desarrollar un digno proyecto de vida.

También preocupa el cansancio observado en la dirigencia comunal y barrial; sus desoladores testimonios reflejan el temor con el que conviven, cada vez se sienten más solos. Las épocas en que la ciudad contaba con espacios públicos sanos y dignos para la gente, hoy, no existen.

Por ello y sin dejar pasar esta fecha tan importante para los huilenses, sea el momento señor Alcalde para reconocer la expedición del Decreto 204 de 2024, con el cual se reglamentó en nuestra ciudad, la Ley 2000 de 2019, cuya autoría corresponde al exsenador Rodrigo Lara Restrepo.

Dicho instrumento jurídico, pero también de convivencia y autoridad, muy útil le será -eso espero- al gobierno municipal para su lucha contra el consumo, porte y distribución de sustancias psicoactivas en la ciudad.

Será esta una digna forma de rendir homenaje a los miles de jóvenes neivanos que cayeron en desgracia y también, a la memoria de uno de los hijos más ilustres de nuestra ciudad y departamento, Rodrigo Lara Bonilla.

Fuente: Diario La Nación

Crece la zozobra-chicho rodriguez

Crece la zozobra

Aunque muchos amigos del Gobierno Nacional insistan en que Neiva y el Huila van bien, esto no es así, tristemente hemos regresado a una época dolorosa. Lejos estamos de la ‘Paz Total’.

Bastó recorrer las calles y hablar con la gente para darme cuenta que la zozobra crece todos los días.

Los hechos no han sido aislados, por el contrario, hacen parte de una cadena de sucesos denunciados desde diferentes sectores, gremios y comunidades.

Las alarmas sonaron hace un año cuando a través de fotografías y videos, la misma comunidad, evidenció la fuerte presencia de disidencias de las FARC en diferentes municipios del Huila. Al tiempo, empezó a conocerse el proceso de carnetización y boleteo.

Uno de los primeros gremios en sufrir el terrorismo fue el Transporte, golpeado por la quema de varios de sus vehículos en el año 2023.

Así mismo, la inacción del estado ha provocado que cientos de agricultores, ganaderos, empresarios y comerciantes, suban atemorizados a zonas montañosas; como ellos dicen, a negociar por sus vidas y las de sus familias. Desgraciadamente, Neiva y el Huila, sufren el retorno del secuestro.

Tampoco es un secreto la sociedad entre disidencias de las FARC y organizaciones criminales urbanas para controlar el gota a gota, el microtráfico y la invasión del espacio público en la ciudad, extendiendo con esto los tentáculos de la extorsión a miles de tenderos, microempresarios y trabajadores informales de nuestra ciudad, es decir, hasta el ciudadano de a pie.

Todo esto bajo la protección de un silencio cómplice desde varios estamentos de la sociedad.

Neiva, atraviesa además una difícil situación laboral; tenemos una de las tasas de informalidad más altas del País, lo cual hace que sea proclive al incremento de la violencia. Sino se actúa con determinación, el peligroso coctel que hoy se mezcla, terminará agudizando la crisis de nuestro modelo económico. La pobreza será mayor.

Por más voluntad que les asista, conozco las limitaciones normativas y operativas de los alcaldes y gobernadores en temas de orden público; sin apoyo del gobierno nacional, cualquier acción será inoperante y un total fracaso.

Por esto, con suficiente criterio e independencia, hay que recordarle al gobierno nacional que su ambigüedad, en materia de seguridad, la estamos pagando los neivanos y huilenses con secuestro, extorsión y sangre.

Más alerta debemos estar ahora, la suspensión del cese al fuego entre el Gobierno Nacional y el EMC de la FARC-EP en los departamentos de Nariño, Cauca y Valle del Cauca, replegará estas disidencias hacia territorio huilense, aumentando la zozobra y creando un clima hostil para fuertes enfrentamientos. Hay que proteger la población y reforzar la seguridad ya.

Nota: Ministro de Defensa visitó al Huila con muchos anuncios y pocos resultados.

Fuente: Diario La Nación

Espacios públicos sin droga-Chicho Rodriguez

Espacios públicos sin droga

Por: Chicho Rodríguez

Acompañarlos desde hoy como columnista de opinión en este importante medio de comunicación es una gran responsabilidad; agradezco al Diario LA NACIÓN y en especial a don Jesús Oviedo la invitación. Este, será un espacio de expresión personal que no compromete al periódico como tampoco a sus directivas.

Entremos en materia. Como neivano debo confesarles que al recorrer muchos de nuestros parques y escenarios, he rememorado con fuerza la “Teoría de las ventanas rotas”, expuesta en los 80’s por los científicos George L. Kelling y James Q. Wilson. Traigo a colación esta teoría para recordar la importancia de los códigos de convivencia y los roles en las relaciones sociales, esto se traduce en que cada uno debe hacer lo suyo para construir una mejor ciudad. Duele observar el abandono institucional y ciudadano de nuestros espacios públicos, lo cual propicia el microtráfico, hurto y prostitución entre otras conductas ilícitas.

Debo manifestar que recibí con beneplácito el anuncio que hicieran diferentes alcaldes, entre ellos, el de Neiva y el de Garzón, de implementar como una de sus primeras acciones, la Ley 2000 del año 2019; dicha norma, entre otras cosas, es de autoría del Exsenador huilense, Rodrigo Lara Restrepo e introdujo importantes reformas, una de ellas, la de modificar el título del “Código Nacional de Policía y Convivencia” para denominarlo “Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana”, enlazando con esto el concepto de seguridad a la participación activa de los ciudadanos en la misma. Por otro lado, esta norma entregó a los mandatarios locales los parámetros para regular el “consumo, porte y distribución de sustancias psicoactivas en lugares con presencia de menores de edad y otras disposiciones”. Es importante mencionar que dicha medida fue declarada exequible por la Corte Constitucional.

Una fuerte polémica sacudió al país cuando el presidente Gustavo Petro a finales del año pasado, derogó el Decreto 1844 de 2018 expedido en el gobierno del Expresidente Iván Duque para reemplazarlo por el Decreto 2114 de 2023. La discusión se generó porque este último, amparado en jurisprudencia de la Corte Constitucional, modificó el procedimiento que se debe implementar en casos que exista consumo de dosis mínima y con ello evitar la criminalización de sus consumidores. Más allá de embarcarnos en una discusión dogmática, lo que pretendo mostrar es que esta variación en la norma está siendo aprovechada por bandas multicrimen con fuerte presencia en Neiva y otros municipios del Huila, para consolidar así sus redes de microtráfico y lavado de activos en nuestro territorio.

¿Se debe aplicar autoridad?, claro que sí; pero esta, será escasa sino se emplean políticas que construyan arraigo por nuestros espacios públicos, previniendo que estos, se conviertan en escenarios de consumo. Por ahora esperemos el Decreto que fije parámetros y perímetros.

Fuente: Diario La Nación