¿Dignidad en riesgo-chicho rodriguez

¿Dignidad en riesgo?

Más allá de la dignidad o la indignación, de la dialéctica entre ricos y pobres o de las ideologías, lo que realmente prevalece es el interés general de un país cuya economía, para bien o para mal, se ha construido en torno a la demanda del mercado estadounidense y a los productos que este mismo le proporciona. Es ahí donde debe centrarse el análisis costo-beneficio en las relaciones con esa nación.

Según el DANE, en 2024 el sector agrícola fue el principal motor de la economía colombiana. Dentro de este, productos como el café, el cacao y el pescado representaron más del 11% del total. Sin embargo, si la crisis con EE. UU. persistiera, surge una pregunta ¿Qué pasará con la dignidad de quienes dependen de estos sectores productivos?

Así mismo, la Federación Nacional de Cafeteros reportó que la cosecha de café en 2024 alcanzó 14 millones de sacos, con un valor aproximado de 16 billones de pesos. De esa producción, el 20% proviene de más de 85,000 familias cafeteras del Huila. Entonces ¿Qué sucederá con la dignidad de los cafeteros huilenses?

En el caso del pescado, específicamente la tilapia, datos de ANALDEX indican que para finales de 2024 el Huila alcanzó una producción aproximada de 80,000 toneladas, de las cuales el 90% se exportó a Estados Unidos, generando un comercio superior a los 60 millones de dólares al año. Ante la incertidumbre actual, me pregunto ¿Qué pasará con la dignidad de los piscicultores huilenses?

El cacao, uno de los sectores productivos de mayor crecimiento, tampoco está exento de esta preocupación. Según la Federación Nacional de Cacaoteros, en 2024 las exportaciones de cacao del Huila aumentaron un 250%, con el 50% dirigido al mercado estadounidense, alcanzando transacciones por más de 13 millones de dólares. Este logro impacta positivamente a más de 5,100 familias dedicadas a este cultivo, posicionando al Huila como el cuarto productor del país. Frente a este panorama, me pregunto ¿Qué pasará con la dignidad de nuestros cacaoteros?

Como millones de colombianos, deseo que la diplomacia haga su trabajo y esta crisis se resuelva de manera definitiva. De lo contrario, y solo por citar un ejemplo, enfrentaremos un alza en el precio del maíz, lo que encarecerá productos esenciales como el huevo, el pollo, la carne y otros alimentos básicos en nuestra canasta familiar.

Si esto llegara a ocurrir ¿Qué sucederá con la dignidad de los padres y madres que no podrán proporcionar alimentos a sus familias? Asimismo ¿Qué pasará con la dignidad de millones de niños que aumentarán las cifras de desnutrición?

Fuente: Diario La Nación

“No hay plata”-chicho rodriguez

“No hay plata”

Dicen los abuelos que en época de ‘vacas flacas’ hay que ajustarse, gastar menos y evitar al máximo endeudarse.

‘Vacas flacas’ es un término usado para referenciar un tiempo en el que por múltiples razones los ingresos de una familia, empresa o sociedad se reducen drásticamente, a tal punto que es necesaria una planeación financiera para evitar que la crisis sea peor.

Los neivanos sí que hemos sufrido esto, basta recordar el pésimo manejo de las finanzas del municipio en el gobierno de Gorky Muñoz cuando inflaron el presupuesto para desbordar el gasto en funcionamiento y elevar la deuda pública, sin embargo, nadie advirtió que el recaudo de ingresos caía, lo cual generó iliquidez a la tesorería, aumentando el déficit fiscal y provocando que Neiva perdiera su primera categoría.

A nivel nacional, según expertos, podría estar sucediendo algo similar.

Y es que durante las últimas semanas sonaron las alarmas por el desplome de las rentas nacionales, las cuales para el mes de abril de 2024 -en comparación con el mismo mes del 2023- cayeron un 40,9%; igualmente preocupa que el acumulado anual es del -10.3%, una cifra que no se veía desde la crisis mundial del 2010.

El asunto no es minúsculo pues se advierte de una posible iliquidez por parte del Gobierno Nacional en el presente año. Esta información coincide con el poco saldo de recursos que actualmente existe en los depósitos del Tesoro Nacional del Banco de la República.

De mantenerse esta situación o incluso si empeora, millones de colombianos se verán afectados, principalmente la población más vulnerable, pues el Gobierno Nacional estaría obligado a realizar un fuerte recorte en el presupuesto de gastos, lo que inmediatamente afectaría la inversión social y de infraestructura en todo el país.

Esta preocupación también se traslada a los gobiernos territoriales, ya que la iliquidez podría provocar una parálisis en el flujo de caja del Estado, afectando los desembolsos de compromisos adquiridos con anterioridad o incluso la cofinanciación de sus planes de desarrollo, principalmente el componente de proyectos estratégicos.

Para hacer frente a esta situación el presidente Petro ha propuesto flexibilizar la regla fiscal, esto con el fin de aumentar los límites de gasto y endeudamiento de La Nación, propuesta que no es de buen recibo porque encarecería la deuda pública y abriría la puerta para un mayor derroche de dinero en funcionamiento, es decir, en burocracia.

Mejor sería entonces que el Gobierno Nacional se dedicara a organizar sus finanzas, bajara el gasto público y priorizara la inversión en aquellos sectores que más dinamizan la economía y la generación de empleo en el país.

Estamos advertidos, o hacen esto o se nos sale de las manos la economía.

Fuente: Diario La Nación

¿Estamos en Recesión-chicho rodriguez

¿Estamos en Recesión?

Hace unos días el presidente Petro celebraba en la red social ‘X’ la variación anual (7,16%) de la inflación. Manifestaba que gracias a él y al aumento del salario mínimo, hoy los colombianos teníamos mayor poder adquisitivo.

Así que me di a la tarea de explorar la metodología implementada por el ‘DANE’.

Estudiando el desagregado por divisiones encontré que alimentos y servicios públicos aumentaron en el mes de abril; mientras tanto, otras categorías disminuyeron trayendo el consolidado del indicador a la baja.

A nivel nacional, divisiones como el transporte, hoteles, restaurantes, bienes y servicios, entre otras, presentan una caída constante en los últimos trimestres. ¡Ojo! Antes que estar ante un descenso del IPC, podríamos estar atravesando una reducción del consumo provocado por el debilitamiento del sector productivo, el aumento del desempleo y la reducción de los ingresos.

En Neiva el derrumbe de los indicadores es más alarmante. No olvidemos que nuestra ciudad depende, en gran parte, del comercio y, los bienes y servicios.

Mi preocupación aumentó cuando escribía estas líneas, pues el ‘DANE’ informaba sobre el indicador de crecimiento económico en Colombia para el primer trimestre del 2024, el cual fue solo del 0,7%, el resultado más bajo de los últimos tres años.

Al tiempo, el Gobierno Nacional celebraba que el sector de administración pública y agricultura fueran los principales responsables de este menudo crecimiento; según ellos, porque esta fue la promesa del Presidente en campaña.

¡Pilas! Nada hay que festejar, el balance general del informe es preocupante y enciende las alarmas; algunos expertos afirman que el fantasma de la recesión no ha desaparecido.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe ‘CEPAL’, ha manifestado que las economías con peores perspectivas de crecimiento son las de Cuba y Colombia. Así mismo se ha pronunciado el Banco Mundial y Fedesarrollo.

Intranquiliza también la investigación del Banco de Bogotá, la cual refleja un incremento del 22% en el gasto frente a un 4% del recaudo, lo cual se convierte en un problema de caja -liquidez- para el Gobierno Nacional.

El estudio, advierte también sobre el saldo en los depósitos del Tesoro Nacional en el Banco de la República, los cuales descendieron a $4.1 billones cuando el promedio para esta época ha sido de $25 billones.

Esta dificultad golpeará también a Neiva. En mi diálogo constante con comunidades y sectores gremiales interpreto su preocupación como una causa propia.

Por esto hago un llamado a la administración municipal y al Concejo de Neiva para que en conjunto con el Consejo Gremial de nuestra ciudad, se analice y fije un rumbo claro en esta materia. De lo contrario, la crisis económica y social que hoy vivimos, podría empeorar.

Nota: Colombia ha perdido 150.000 empleos en el 2024.

Fuente: Diario La Nación