Dicen los abuelos que en época de ‘vacas flacas’ hay que ajustarse, gastar menos y evitar al máximo endeudarse.
‘Vacas flacas’ es un término usado para referenciar un tiempo en el que por múltiples razones los ingresos de una familia, empresa o sociedad se reducen drásticamente, a tal punto que es necesaria una planeación financiera para evitar que la crisis sea peor.
Los neivanos sí que hemos sufrido esto, basta recordar el pésimo manejo de las finanzas del municipio en el gobierno de Gorky Muñoz cuando inflaron el presupuesto para desbordar el gasto en funcionamiento y elevar la deuda pública, sin embargo, nadie advirtió que el recaudo de ingresos caía, lo cual generó iliquidez a la tesorería, aumentando el déficit fiscal y provocando que Neiva perdiera su primera categoría.
A nivel nacional, según expertos, podría estar sucediendo algo similar.
Y es que durante las últimas semanas sonaron las alarmas por el desplome de las rentas nacionales, las cuales para el mes de abril de 2024 -en comparación con el mismo mes del 2023- cayeron un 40,9%; igualmente preocupa que el acumulado anual es del -10.3%, una cifra que no se veía desde la crisis mundial del 2010.
El asunto no es minúsculo pues se advierte de una posible iliquidez por parte del Gobierno Nacional en el presente año. Esta información coincide con el poco saldo de recursos que actualmente existe en los depósitos del Tesoro Nacional del Banco de la República.
De mantenerse esta situación o incluso si empeora, millones de colombianos se verán afectados, principalmente la población más vulnerable, pues el Gobierno Nacional estaría obligado a realizar un fuerte recorte en el presupuesto de gastos, lo que inmediatamente afectaría la inversión social y de infraestructura en todo el país.
Esta preocupación también se traslada a los gobiernos territoriales, ya que la iliquidez podría provocar una parálisis en el flujo de caja del Estado, afectando los desembolsos de compromisos adquiridos con anterioridad o incluso la cofinanciación de sus planes de desarrollo, principalmente el componente de proyectos estratégicos.
Para hacer frente a esta situación el presidente Petro ha propuesto flexibilizar la regla fiscal, esto con el fin de aumentar los límites de gasto y endeudamiento de La Nación, propuesta que no es de buen recibo porque encarecería la deuda pública y abriría la puerta para un mayor derroche de dinero en funcionamiento, es decir, en burocracia.
Mejor sería entonces que el Gobierno Nacional se dedicara a organizar sus finanzas, bajara el gasto público y priorizara la inversión en aquellos sectores que más dinamizan la economía y la generación de empleo en el país.
Estamos advertidos, o hacen esto o se nos sale de las manos la economía.
Fuente: Diario La Nación
