Espacios públicos sin droga-Chicho Rodriguez

Espacios públicos sin droga

Por: Chicho Rodríguez

Acompañarlos desde hoy como columnista de opinión en este importante medio de comunicación es una gran responsabilidad; agradezco al Diario LA NACIÓN y en especial a don Jesús Oviedo la invitación. Este, será un espacio de expresión personal que no compromete al periódico como tampoco a sus directivas.

Entremos en materia. Como neivano debo confesarles que al recorrer muchos de nuestros parques y escenarios, he rememorado con fuerza la “Teoría de las ventanas rotas”, expuesta en los 80’s por los científicos George L. Kelling y James Q. Wilson. Traigo a colación esta teoría para recordar la importancia de los códigos de convivencia y los roles en las relaciones sociales, esto se traduce en que cada uno debe hacer lo suyo para construir una mejor ciudad. Duele observar el abandono institucional y ciudadano de nuestros espacios públicos, lo cual propicia el microtráfico, hurto y prostitución entre otras conductas ilícitas.

Debo manifestar que recibí con beneplácito el anuncio que hicieran diferentes alcaldes, entre ellos, el de Neiva y el de Garzón, de implementar como una de sus primeras acciones, la Ley 2000 del año 2019; dicha norma, entre otras cosas, es de autoría del Exsenador huilense, Rodrigo Lara Restrepo e introdujo importantes reformas, una de ellas, la de modificar el título del “Código Nacional de Policía y Convivencia” para denominarlo “Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana”, enlazando con esto el concepto de seguridad a la participación activa de los ciudadanos en la misma. Por otro lado, esta norma entregó a los mandatarios locales los parámetros para regular el “consumo, porte y distribución de sustancias psicoactivas en lugares con presencia de menores de edad y otras disposiciones”. Es importante mencionar que dicha medida fue declarada exequible por la Corte Constitucional.

Una fuerte polémica sacudió al país cuando el presidente Gustavo Petro a finales del año pasado, derogó el Decreto 1844 de 2018 expedido en el gobierno del Expresidente Iván Duque para reemplazarlo por el Decreto 2114 de 2023. La discusión se generó porque este último, amparado en jurisprudencia de la Corte Constitucional, modificó el procedimiento que se debe implementar en casos que exista consumo de dosis mínima y con ello evitar la criminalización de sus consumidores. Más allá de embarcarnos en una discusión dogmática, lo que pretendo mostrar es que esta variación en la norma está siendo aprovechada por bandas multicrimen con fuerte presencia en Neiva y otros municipios del Huila, para consolidar así sus redes de microtráfico y lavado de activos en nuestro territorio.

¿Se debe aplicar autoridad?, claro que sí; pero esta, será escasa sino se emplean políticas que construyan arraigo por nuestros espacios públicos, previniendo que estos, se conviertan en escenarios de consumo. Por ahora esperemos el Decreto que fije parámetros y perímetros.

Fuente: Diario La Nación