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Neiva ¿Una ciudad sin ciudadanos?

Neiva, más que una ciudad, parece hoy una simple aglomeración de personas que conviven, sin una identidad, como habitantes dentro de un mismo territorio.

El irrespeto por el otro, por las normas básicas de convivencia —desde las de tránsito hasta las urbanísticas— generan un desorden progresivo que ha menoscabado nuestra vida en comunidad. El clima cálido también nos impone retos diarios, pero cuando se suman la indiferencia, la intolerancia y el caos, la ciudad se convierte en un espacio hostil.

La teoría de «Las Ventanas Rotas» sostiene que cuando se toleran pequeñas señales de deterioro, como basura en las calles, fachadas descuidadas, espacios verdes o árboles abandonados, entre otros, se fomenta un espiral de degradación urbana y social. 

No basta con exigir a las autoridades soluciones inmediatas; es necesario un compromiso colectivo para transformar la mentalidad ciudadana. La cultura cívica debe construirse desde el respeto por las normas, el sentido de pertenencia y la corresponsabilidad en el mantenimiento del entorno y el civismo.

En Neiva, la corrupción también ha fragmentado el respeto hacia la identidad de la ciudad. Diferentes escándalos han erosionado, año tras año, la confianza ciudadana en las instituciones locales. Esta desconfianza debilita el sentido de pertenencia de los habitantes con su territorio.

Además, la falta de liderazgo efectivo para abordar los problemas históricos de Neiva ha perpetuado situaciones como obras inconclusas y proyectos mal gestionados. La ausencia de una dirección clara y comprometida impide el progreso y la resolución de estos desafíos.

La carencia de iniciativas que inspiren y motiven a la ciudadanía a respaldar a las administraciones locales ha generado apatía y desinterés en la participación cívica. Sin proyectos transformadores que conecten con las aspiraciones de la comunidad, es difícil fomentar un sentido de propósito compartido en el desarrollo urbano.

Otro aspecto fundamental es el respeto por el paisaje. La contaminación visual, generada por vallas publicitarias en exceso, el vandalismo y una inadecuada planificación del espacio, afecta la percepción de la ciudad y deteriora su estética. Un entorno visualmente armonioso no solo contribuye al bienestar ciudadano, sino que también fortalece la identidad cultural.

Iniciativas como la campaña #NeivaAceptoElReto -promovida por esta casa editorial- son una oportunidad para revertir esta crisis de identidad ciudadana.

Neiva necesita ciudadanos que entiendan que el desarrollo urbano no depende solo de la infraestructura, sino de la voluntad de quienes la habitan. Rescatar los espacios públicos, cumplir con las normas de convivencia y promover el sentido de comunidad son pasos importantes para romper el ciclo de autodestrucción que hoy se impuso en nuestra sociedad.

Transición energética desafíos para Neiva y el Huila-chicho rodriguez

Transición energética: desafíos para Neiva y el Huila

La transición energética en Colombia se ha convertido en un tema central de la agenda nacional, en gran parte, por la forma en cómo el gobierno de Gustavo Petro lo ha manejado. A pesar de las controversias, es un proceso que no tiene marcha atrás.

El aumento en las tarifas del gas y la posible crisis en 2026-2027 han reavivado el debate sobre la necesidad de diversificar la matriz energética en nuestro país. Más que una cuestión política, se trata de un desafío estratégico para garantizar estabilidad y sostenibilidad.

Por esto, es clave evaluar el papel de todos los actores, incluyendo al Gobierno Nacional, las electrificadoras, las administraciones locales, las corporaciones autónomas regionales y el sector privado. La transición requiere una planeación y articulación rigurosa y objetiva.

Según la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), en 2025 la generación hidroeléctrica seguirá dominando con un 66.4% del consumo nacional, seguida por fuentes térmicas (24.7%) y, en menor medida, por energías renovables no convencionales como la solar y eólica (8.9%).

Paralelamente, un informe reciente de la Asociación de Energías Renovables destaca que, en 2025-2026, los proyectos de fuentes no convencionales sumarán 670 megavatios al sistema nacional. Regiones como Cundinamarca y Tolima lideran esta transformación con 310 y 180 megavatios, respectivamente, seguidas por Atlántico, Bolívar, Cauca, Córdoba, Norte de Santander y Sucre.

Estas iniciativas generarán más de 6.000 empleos y movilizarán inversiones superiores a $3,7 billones, además de contribuir a la compensación forestal con la siembra de más de 100 millones de árboles.

Sin embargo, la ausencia de Neiva y el Huila en este avance plantea una pregunta clave: ¿Qué ha impedido su mayor participación en la transición energética para 2025-2026? En la región, el impulso proviene principalmente del sector privado, con proyectos de autoconsumo como pequeñas granjas de 1.3 megavatios y parques solares de empresas como Ecopetrol. No obstante, el desarrollo de comunidades energéticas y la implementación de modelos corporativos de cooperación público-privada sigue siendo limitado.

Para lograr un cambio significativo, es urgente acelerar estos procesos y fomentar proyectos de alto impacto social, especialmente para las comunidades más vulnerables. La transición energética no puede ser solo una apuesta del sector privado; requiere una visión integral y un compromiso real desde el ámbito público.

Como ciudadano, hago un llamado a nuestros gobiernos y a la mesa de transición energética para que tracen directrices concretas que agilicen los trámites y permisos que hoy se encuentran estancados. Es crucial, también, garantizar seguridad jurídica y tributaria para mantener la confianza de aquellos que hoy invierten en Neiva y el Huila.

Fuente: Diario La Nación

Alimentación escolar en Neiva Urge cambiar el rumbo-chicho rodriguez

Alimentación escolar en Neiva: Urge cambiar el rumbo

“Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes. Albert Einstein.”

Lamentablemente, en Neiva, el Programa de Alimentación Escolar (PAE) sigue atrapado en el mismo círculo de fracasos. Nuevas confrontaciones entre el Alcalde y algunos concejales de la ciudad revivieron una polémica que, a estas alturas, resulta cada vez más insostenible.

Mientras tanto, sin una solución concreta que cambie en realidad este panorama en el mediano plazo, más de 55.000 niños, niñas y jóvenes siguen expuestos a que cada año sus alimentos dependan del criterio personal del mandatario. Desafortunadamente, estos hechos alimentan la desconfianza y desilusión ciudadana hacia sus instituciones y gobernantes.

En este sentido, escuché los argumentos del propio Alcalde, quien defendió la contratación del programa a través de la Bolsa Mercantil, apelando a la necesidad de un proceso más ágil y de un operador con capacidad financiera y logística para evitar los errores del pasado.

Ante toda esta situación, persiste el mismo interrogante: ¿Cómo garantizar un Programa de Alimentación Escolar que sea transparente, libre de conflictos, que ofrezca alimentos de calidad, que cree empleos y genere ingresos, pero que también asegure su continuidad y sostenibilidad a largo plazo?

La respuesta, que he propuesto insistentemente, es la creación de una empresa industrial y comercial del Estado, 100% pública y de propiedad exclusiva del municipio. Esta empresa eliminaría los intermediarios y las irregularidades que hoy están contaminando la ejecución del PAE, abriendo la puerta a una gestión eficiente y libre de especulaciones.

Si el Alcalde de Neiva hubiera abordado esta propuesta con objetividad, su administración, en compañía del Concejo Municipal, podría haber avanzado en los estudios necesarios para constituir esta empresa. De haberlo hecho, Neiva ya contaría con un ‘PAE’ seguro y efectivo, tal como sucede en Rionegro, Antioquia.

Asimismo, cientos de padres y madres de familia, hoy excluidos del proceso, habrían podido acceder a empleos dignos y estables. Incluso, nuestros estudiantes no solo recibirían alimentación durante el calendario escolar, sino también en época de vacaciones, garantizando su bienestar y adecuada nutrición durante todo el año, frenando a su vez la deserción escolar que hoy tanto preocupa.

Este modelo, beneficiaría también a los pequeños productores al fortalecer la economía regional mediante un sistema de compras locales. Competiría, además, como proveedor de alimentos en el mercado, garantizando autosostenibilidad y generando recursos esenciales para el municipio.

Alcalde, aproveche esta oportunidad y en un gesto de grandeza transforme al PAE en un modelo de transparencia, eficiencia y sostenibilidad ¿Por qué seguir repitiendo los mismos errores cuando ya existen soluciones claras y viables?

Fuente: Diario La Nación

¿Dignidad en riesgo-chicho rodriguez

¿Dignidad en riesgo?

Más allá de la dignidad o la indignación, de la dialéctica entre ricos y pobres o de las ideologías, lo que realmente prevalece es el interés general de un país cuya economía, para bien o para mal, se ha construido en torno a la demanda del mercado estadounidense y a los productos que este mismo le proporciona. Es ahí donde debe centrarse el análisis costo-beneficio en las relaciones con esa nación.

Según el DANE, en 2024 el sector agrícola fue el principal motor de la economía colombiana. Dentro de este, productos como el café, el cacao y el pescado representaron más del 11% del total. Sin embargo, si la crisis con EE. UU. persistiera, surge una pregunta ¿Qué pasará con la dignidad de quienes dependen de estos sectores productivos?

Así mismo, la Federación Nacional de Cafeteros reportó que la cosecha de café en 2024 alcanzó 14 millones de sacos, con un valor aproximado de 16 billones de pesos. De esa producción, el 20% proviene de más de 85,000 familias cafeteras del Huila. Entonces ¿Qué sucederá con la dignidad de los cafeteros huilenses?

En el caso del pescado, específicamente la tilapia, datos de ANALDEX indican que para finales de 2024 el Huila alcanzó una producción aproximada de 80,000 toneladas, de las cuales el 90% se exportó a Estados Unidos, generando un comercio superior a los 60 millones de dólares al año. Ante la incertidumbre actual, me pregunto ¿Qué pasará con la dignidad de los piscicultores huilenses?

El cacao, uno de los sectores productivos de mayor crecimiento, tampoco está exento de esta preocupación. Según la Federación Nacional de Cacaoteros, en 2024 las exportaciones de cacao del Huila aumentaron un 250%, con el 50% dirigido al mercado estadounidense, alcanzando transacciones por más de 13 millones de dólares. Este logro impacta positivamente a más de 5,100 familias dedicadas a este cultivo, posicionando al Huila como el cuarto productor del país. Frente a este panorama, me pregunto ¿Qué pasará con la dignidad de nuestros cacaoteros?

Como millones de colombianos, deseo que la diplomacia haga su trabajo y esta crisis se resuelva de manera definitiva. De lo contrario, y solo por citar un ejemplo, enfrentaremos un alza en el precio del maíz, lo que encarecerá productos esenciales como el huevo, el pollo, la carne y otros alimentos básicos en nuestra canasta familiar.

Si esto llegara a ocurrir ¿Qué sucederá con la dignidad de los padres y madres que no podrán proporcionar alimentos a sus familias? Asimismo ¿Qué pasará con la dignidad de millones de niños que aumentarán las cifras de desnutrición?

Fuente: Diario La Nación